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08 de Apr de 2020

Política

“Chinchorro”, un referente para la nación panameña

Como pocos hombres en la historia republicana, dejó huellas en la gestión pública. Se le recordará por su visión de país

La historia recordará al profesor Rubén Darío Carles como el gran Contralor de la República, un hombre austero. Pero fue mucho más. ‘Chinchorro', como sus amigos lo llamaban, fue un hombre solidario, un amigo inquebrantable, un eterno enamorado de doña Querube y permanente defensor de la democracia. Tanto, que defendió el derecho a protestar de sus más severos adversarios. A sus enemigos los perdonó, incluso a aquellos que lo exiliaron dos veces. Olvidarlo será muy difícil.

Son muchos los amigos que compartieron con él en su larga vida, vivieron parte de su recorrido y conocieron algunas sus anécdotas, así como se nutrieron de su sabiduría.

Quienes compartieron con él registran algunas de esas vivencias que seguramente los libros de historia no contarán. Algunas de ellas, como testigo de la parte más humana de este patriota, que ayer se nos adelantó, anécdotas que nos permitieron conocer algunas de esas vivencias que a continuación narramos.

‘ARNULFO ME FIRMÓ EL CONTRATO EN LA CÁRCEL'

‘ Fui a visitar a la cárcel al doctor Arnulfo Arias', contó en una ocasión el profesor Carles. Chinchorro trabajaba en el Chase Manhattan Bank. Sin que lo descubriera la policía de turno, introdujo a la cárcel un contrato financiero que permitía a Arnulfo cambiar al Chase Manhattan Bank un préstamo que éste tenía con el Banco Nacional.

El propósito del profesor Carles era proteger al Dr. Arias de que los militares le quitaran, por razones políticas, algunas de sus propiedades del líder político y su amigo, lo que finalmente logró y de lo que se enorgulleció.

‘ESE MUCHACHO TIENE QUE SEGUIR ESTUDIANDO'

En otra de esas tardes, Chinchorro recordó aquella ocasión en que expulsaron a un dirigente del Instituto Nacional, colegio en el que estudió, un joven rebelde y lleno de ideales.

Le faltaba poco para graduarse y obtener su bachillerato. Cuando el profesor se enteró, mostró su deseo inmediato de reunirse con ‘el rebelde'.

El encuentro fue en el restaurante Lung Fung, donde, además del joven expulsado, participaron otros dirigentes del Nido de Águilas y alguno de la universidad.

¿Cuánto necesitas para matricularte en una escuela privada y terminar tus estudios?, preguntó Chinchorro al chiquillo. Tras la respuesta, no dudó en firmar un cheque por la suma requerida. El joven estudia arquitectura en la Universidad de Panamá y todavía es dirigente estudiantil.

‘ME TOCÓ PAGAR LA CUENTA DEL CHE'

Con esa lucidez que lo caracterizó, recordó una ocasión que estuvo en Uruguay en un encuentro económico internacional, donde participaban altas autoridades latinoamericanas. ‘Allí conocí al Che', contó Chinchorro.

Finalizado el encuentro, los representantes de las delegaciones decidieron comprar algunas botellas de vino para conversar en un ambiente menos formal.

Se organizó entonces una colecta, al rato se enteró, por algunos miembros de la delegación cubana, que el Che Guevara había señalado que la revolución cubana no tenía dinero para ese tipo de gastos, por lo que no aportarían. ‘Me tocó pagar la cuenta de la delegación caribeña y del Che', contó sonreído el profesor Carles en una de esas tertulias vespertinas en las que era el centro de atención.

No se arrepiente de haber pagado la cuenta, pudo charlar, entre vinos, con el argentino y emblemático guerrillero que combatió en las montañas con Fidel Castro. Al final, agrega, ‘todo eso que dicen del Che es muy cierto'.

‘AL QUE IBAN A SECUESTRAR ERA A MÍ'

Llegaba el profesor Carles a San Pedro Sula, Honduras. Por la inseguridad de este país, dos carros con hombres bien armados fueron a recibirlo. Los dos autos lo enviaron sus antiguos compañeros del Chase Manhattan Bank de este país centroamericano, con los cuales compartió más de una década de exilio.

El encuentro se dio en el último piso del banco, que aunque ya no se llamaba igual, sirvió para reunir a un grupo numeroso de amigos. También estuvo allí también monseñor Rómulo Emiliani, quien lo invitó a almorzar.

Un caso particular giró en torno a un secuestro planeado para el profesor Carles, como autoridad del Chase Manhattan Bank, que por error, culminó con el secuestro de uno de sus compañeros. Fue él, el mismo Chinchorro, quien dirigió la operación para rescatar al amigo. Mucha discreción, para no afectar la gestión del banco, contó el profesor. Se logró el rescate.

Tras la reunión, en la planta baja, lo esperaron algunos de los compañeros que habían laborado con Chinchorro, cuando él estaba a cargo de la entidad financiera, se generaron firmes expresiones de cariño.

‘SOY SU ABUELO'

Entre risas, Chinchorro repitió una y otra vez en esas reuniones que Daniel, mi hijo, siempre creyó que él era su abuelo. En una ocasión lo invitó como expositor a su escuela, el Colegio Javier, Cual cómplice, el profesor Carles aceptó la invitación y, como hacía siempre, rompió de forma absoluta el protocolo, tanto así, que el acto se convirtió en una especie de disturbio estudiantil.

Niños y maestras, todos quedaron a su alrededor, una larga fila esperaba para tomarse fotos y selfi con el profesor. Doña Querube, como siempre, lo acompañó a la charla y ayudó a recuperar la calma y retomar la agenda protocolar; claro está, después de la exposición y la confirmación de la versión cómplice del abuelo.

En ese mismo encuentro, las maestras pidieron a doña Querube que se dirigiera a los niños. Las docentes se habían enterado de que era una de las nietas de la poetisa Amelia Denis de Icaza, por lo cual también le pidieron que expusiera. Se produjo entonces el momento más tierno de aquel encuentro. La mujer frágil empezó a contar a los niños la razón de esta poesía.

‘Cuando Amelia volvió a Panamá, los gringos no la dejaron pasar al otro lado del barrio de El Chorrillo. Fue por ello que ‘mi abuela', Amelia, escribió: ‘Ya no guardas las huellas de mis pasos, ya no eres mío, idolatrado Ancón'. En coro, el auditorio acompañó los versos de Doña Querube, hasta la última línea de la poesía cuando dice ‘Ya no eres mío, idolatrado Ancón'.

Al final del evento, el profesor se puso a jugar baloncesto con los niños que estaban en la clase de gimnasia. Chinchorro tomó la pelota e intentó encestar varias veces. Tenía nuevos compinches. A pesar de las veces que erró, los niños le devolvían la pelota. Se quitó la camisa y siguió insistiendo, no logró encestar, pero al final reconoció: ‘Me divertí'.

MÁS RECUERDOS

Otros encuentros están siempre en la mente de su sobrino Rafael ‘Yayi' Carles, quien, de paso, se parece mucho a Chinchorro , no sólo físicamente, sino por su constante inquietud por los problemas del país y por la lealtad a sus amigos.

En su entorno, también estuvo Eva Montilla, que en los últimos años ayudó al profesor a seguir activo escribiendo.

Los pasillos de la APEDE, sin duda, guardarán los pasos del profesor. Allí murmurarán siempre los testimonios de Chinchorro, todas las veces que rompió el protocolo de los eventos. Su legado de eterna inspiración.

‘Tengo que hacer mucho y me queda poco tiempo', dijo Chinchorro en una ocasión antes de irse.

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‘ El mejor Gobierno no es el que más gasta, si lo endeuda, pues al final el problema sigue'.

‘ La lucha contra la pobreza se fundamenta en la eficiencia de los servicios públicos'.

contralor de la República

Federico Humbert

‘Perdimos a uno de nuestros grandes hombres, de quien nos queda su ejemplo de honestidad, integridad, sencillez y transparencia'.

‘ La credibilidad no se fabrica ni se compra en el mercado, tampoco se obtiene con propaganda'.

Arzobispo de Panamá

José Domingo Ulloa

‘Hablar de ‘Chinchorro' Carles es hablar de honradez y de un servicio desinteresado al país. Este es el gran legado que nos deja Carles'.

expresidente

Ernesto Pérez Balladares

‘Ruben Darío Carles, panameño ejemplar que amaba a su país. Mis condolencias a su familia por su lamentable pérdida. QEPD'.

expresidente

Ricardo Martinelli

‘Falleció Rubén D Carles mejor conocido como Chinchorro. Hombres como él crearon el nuevo Panamá. Se ha ido un gran hombre y gran amigo'.