La Estrella de Panamá
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23 de Oct de 2019

Política

Momento preciso para detectar dificultades en el aprendizaje

Mantener un horario de tareas diarias.

A pocos meses de iniciado el año escolar, el docente de grado ha podido detectar estudiantes que presentan algunos conflictos en el aprendizaje. ‘Una dificultad en el aprendizaje se refiere a una alteración o retraso en el desarrollo en uno o más de los procesos de lenguaje, habla, deletreo, escritura o aritmética, que se produce por una disfunción cerebral y/o trastorno emocional o conductual y no por un retraso mental…' (Samuel Kirk, 1962).

Desde hace años, algunos especialistas en este tema incluimos en nuestras definiciones que esta dificultad académica, en ocasiones, también guarda relación con la práctica pedagógica, es decir, los métodos y técnicas de enseñanza, e igualmente las situaciones de índole social y familiar que, de alguna forma, alteran el ritmo de aprendizaje del alumno.

En este periodo es pertinente y adecuado buscar soluciones a esta problemática, antes de que se avance en los contenidos conceptuales, ya que estos conllevan un orden creciente de dificultad que deben ser superadas paulatinamente, de manera que las bases teóricas y conocimientos previos que trae el discente sirvan de estamento para los siguientes contenidos.

Estas secuencias de aprendizaje se pueden detener en un momento dado si el alumno en cuestión se encuentra con algunas barreras en el aprendizaje que afecten momentáneamente sus avances educativos.

Un alumno con esta situación debe ser apoyado inmediatamente. La responsabilidad recae en los padres o tutores, en el docente de grado y del estudiante en cuestión en cualquier grado que se encuentre, a quien se le manifestará en todo momento qué dificultades presenta y cuáles son sus responsabilidades para la superación del mismo.

El siguiente paso… el hogar, el apoyo y vigilancia en tareas y asignaciones individuales que emanan del grado que cursa. Tener el material requerido, alimentación adecuada, área de estudio, buena iluminación, buscar ayuda extra, si es necesario; apoyos en tareas, visitar el colegio, conversar con el o la docente, son algunas de sus responsabilidades.

La del alumno, su obligación directa en su autoformación, deberes e importancia en su educación. Tener presente la capacidad de responder al acto de educarse. Mantener un horario de tareas diarias. Solicitar ayuda cuando lo necesite.

La responsabilidad del docente, como funcionario educativo, cuyo objetivo es responder al avance y formación de cada uno de sus alumnos. Utilizando métodos, técnicas, planificación, evaluación de los aprendizajes con pertinencia, los recesos pedagógicos individuales y/o grupales si es necesario para estimular al alumno, reforzar las áreas requeridas e interactuar individualmente con el/los alumnos que presenten dificultades. Mantenerse al día en los avances de nuevas estrategias pedagógicas, a fin de ser oportuno y utilizarlas apropiadamente conforme a las necesidades de sus alumnos. Usar los servicios técnicos especializados, según su zona escolar, para sus recomendaciones y atención individual a los estudiantes que lo necesiten.

En conclusión, el inicio del año escolar es el momento preciso y oportuno para detectar, canalizar y corregir aquellas dificultades que inciden en el proceso de enseñar y aprender.

DOCENTE UDELAS