21 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Un presupuesto para el año del hidalgo

Por tradición los gobiernos preparan presupuestos generales del Estado, según sus políticas públicas, en ese andar no se detienen en mir...

Por tradición los gobiernos preparan presupuestos generales del Estado, según sus políticas públicas, en ese andar no se detienen en mirar la verdaderas necesidades de la población, más cuando se trata del presupuesto que se prepara en el año preelectoral, de forma tal que sus candidatos puedan obtener el mayor beneficio y así lograr mantenerse en el poder. Esto nunca ha sido un secreto y ningún gobierno ha trabajado en lograr que esta práctica sea erradicada.

Las comisiones de Presupuesto de la Asamblea Nacional de Diputados, más cuando se cuenta con una mayoría sumisa y complaciente, simplemente presentan a la consideración de los diputados, el proyecto de presupuesto que les envía el Ejecutivo.

No cambian ni un punto, ni mucho menos una coma, pues no cuentan con la independencia necesaria que les permita desarrollar e identificar las necesidades reales y no políticas del momento.

Recuerdo cuando el PRD en el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso, con su mayoría parlamentaria, logró obstruir la aprobación del presupuesto, al punto que por primera vez en democracia se tuvo que gobernar con un presupuesto que había sido preparado para el año fiscal anterior. En ese momento a la aplanadora del PRD no le causó el menor reparo impedir el desarrollo del país.

Los momentos son diferentes, ahora pretenden aumentar el ya inflado presupuesto de la vigencia del año 2008, el cual ni siquiera ha podido ser ejecutado a cabalidad. Incluso los programas de paternalismo electoreros, como el Prodec, Conéctate, red de oportunidades, ni siquiera han podido ser cumplido en su totalidad. Total, todos se preparan para darle la bienvenida al año del Hidalgo, ya que a coros repiten y gritan “chinga su madre el que no se lleva algo”, como en antaño.

Al parecer a la candidata del PRD no le alcanzará lo que recogerá de su vicepresidente y los grupos de apoyos bolivarianos y algunos de la comunidad árabe, que la han estado “vaquiando”, que ahora también necesita que se destinen más de mil millones en obras “sociales”, para poder llegarle al corazón del pueblo abandonado y cansado de tantas promesas incumplidas. Nada nos debe extrañar, total son los mismos políticos de antaño, que entran limpios y salen millonarios.

En vez de politiquear con los recursos de todos los panameños, deben aprovechar la coyuntura y legislar en las normas presupuestaria, y establecer una limitante en la Ley de Presupuesto para el uso que se le puede dar al presupuesto en los años preelectorales, de forma tal que no se favorezca a ningún candidato o gobierno en funciones y mucho menos se malgasten los recursos que necesitará el próximo gobierno electo.

Así veo las cosas y así las cuento.