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18 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

‘Chateos’ millonarios

Me referiré en esta ocasión al segundo suceso que más conmovió a Panamá: el caso del fenómeno Margarita, la joven —casi niña— quien días...

Me referiré en esta ocasión al segundo suceso que más conmovió a Panamá: el caso del fenómeno Margarita, la joven —casi niña— quien días atrás ganó un merecido premio internacional, ayudada por el millonario dinero de las colectas telefónicas. Pocas cosas conmueven a nuestro pueblo.

Días antes tuvimos el fenómeno Irving Saladino sin llamadas que lo empujaran a saltar más, o que influyeran en los jueces chinos. Panamá pasó momentos de angustias viendo su ejecución en las Olimpiadas, porque esa era nuestra primera medalla de oro, “nuestra”, pese al poco apoyo que recibió. En comparación, Irving nos salió barato.

Ciudadanos tuvieron cortes de luz, porque gastaron dinero en llamadas para Margarita y no pagaron su cuenta. Antiguos colegas de su escuálido cheque sacaron una jugosa tajada para apoyar a la joven-niña. Ex presidentes (as) dieron miles de dólares. ¿Por qué no podemos hacer lo mismo por nuestros manglares, aire, selvas y seguridad nacional?

No entiendo a este pueblo mío que no se ha conmovido por otras causas más loables. No ha habido ni habrá “chateo” ni teletón para tratar de salvar lo que queda de nuestros manglares. Nuestro pueblo no se volcará a las calles a defender tan importante elemento de nuestra vida, aunque sin ellos — los manglares — seremos presa fácil de huracanes. No habrá caravana de autos por Calle 50 para detener la explotación de minas a “cielo abierto” ni “chateo”, ni llamadas telefónicas para enriquecer a las compañías de celulares para defender lo que queda de nuestros bosques y evitar que la depredación de malos panameños continúe. No habrá un concurso de “chateo” para detener la ola de violencia que nos aflige a todos, mientras alcahuetamos a menores asesinos llenos de derechos humanos, altanería y de armas. Jamás verán mis ojos una maratón de “chateo” (¿chateatón?) para abogar por mejorar la educación de nuestras escuelas públicas, mal administradas, mal abastecidas, mal cuidadas.

Me inclino ante Margarita y Saladino, porque consiguieron conmover a Panamá por unos instantes.

Ojalá que ellos utilicen su influencia para apoyar las otras causas como el medioambiente, la educación y la seguridad nacional.