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09 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Una misma ecuación

El gobierno panameño recibió de forma muy difundida el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre lo...

El gobierno panameño recibió de forma muy difundida el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre los índices de pobreza y pobreza extrema en Panamá.

Economistas serios han replicado este informe, argumentado que es muy determinante la situación de indigencia que vive Panamá, para que podamos aceptar su baja en 8% entre 2001 y 2007. Basta observar la existencia de miles de panameños habitando tugurios, tanto en la capital como en otras provincias, las escuelas ranchos, la falta de medicinas, los altos costos de la comida, el aumento de los servicios públicos, la desesperación por buscar objetos de algún valor y hasta comida en la basura o vertederos. Las enormes filas que se forman tratando de comprar el arroz que ocasionalmente ofrece el IMA.

En un proyecto para Panamá correspondiente al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, correspondiente al período 2007-2011, al tratar la pobreza, gobernabilidad, medio ambiente, entre otros, dice: “La población en estado de pobreza se divide en tres grandes segmentos: urbana, rural no indígena e indígena. Las características comunes a los tres grupos son: los bajos niveles de ingresos, el bajo nivel de consumo y el limitado acceso a los servicios de salud, educacionales y culturales. En consecuencia, se ha establecido que la desigualdad y la pobreza deben abordarse como parte de una misma ecuación”.

Agrega la proyección que el crecimiento de la economía esta contribuyendo muy poco a la reducción de la pobreza, puesto que existen altos niveles de desigualdad, no existe una equidad social, lo que imposibilita la reducción de la pobreza.

Sugiere la ONU reformas para combatir la corrupción y promover la transparencia, mejorar la eficiencia en la gestión y coordinación interinstitucional, mejorar los sistemas de comunicación y fomentar la capacidad de los funcionarios públicos.

En su análisis señalan los enormes contrastes que existen en Panamá en los aspectos sociales y económicos, una riqueza natural cuya verdadera magnitud no se conoce a ciencia cierta.

No sé a qué mercado laboral se refiere la actual administración gubernamental ni se señala el salario correspondiente al que han ingresado 300,000 personas, sabemos que el gobierno tiene una planilla que excede el porcentaje que se recomienda. La verdad es que centenares de miles de personas están sin trabajo.

Informes y encuestas son cuestionables en Panamá, puesto que una cosas es lo que se dice y otra la realidad del país.