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25 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Se sacuden las alianzas politiqueras

Para los panameños no causan asombro alguno las sacudidas de alianzas entre los partidos políticos. Primero, lo que se dio a nivel inter...

Para los panameños no causan asombro alguno las sacudidas de alianzas entre los partidos políticos. Primero, lo que se dio a nivel interno del PRD, donde Balbina Herrera (desesperada por los resultados de las encuestas), pese a las acusaciones que hacía contra Juan Carlos Navarro termina por llevarlo a su candidatura de vicepresidente; segundo, cómo Ricardo Martinelli, pese a hablar del “verdadero cambio” termina estableciendo alianzas con desprestigiadas figuras de gobierno y oposición, a las que anteriormente calificaba como “más de lo mismo”, por formar parte de la cúpulas que durante los últimos años han fomentado la corrupción desde la administración del Estado; tercero, la aparente salida en bandada del Molirena y de figuras arnulfista del respaldo a la candidatura de Juan Carlos Varela.

Decimos esto en la medida en que hemos venido reiterando que entre los partidos de gobierno y los supuestos partidos de oposición no existe contradicción alguna, además de que ninguno posee una propuesta para Panamá. El torneo electoral, para ellos, se circunscribe a definir qué colectivo conducirá por cinco años la administración de la Cosa Pública, para a través de éste accesar de manera más directa a lo que consideran la mayor parte del pastel. Es decir, su único objetivo es el tristemente célebre “quítate tú pa’ ponerme yo”, que le permita a través de las arcas del Estado seguir garantizando sus grandes negocios y el de las 100 familias de la mafiocracia, que “invierten” en todas las candidaturas, para luego, independientemente de quién gane, tener asegurados sus intereses.

Mientras se suscitan estas sacudidas de las alianzas politiqueras, en las cuales los partidos burgueses demuestran su desprecio hacia el pueblo, siguen los escandalosos casos de corrupción y se desatienden las demandas sociales. Claro ejemplo de ello es el madrugonazo navideño, donde con “urgencia notoria” se aprobó en primer debate la Ley que permite la venta del 70% de las áreas de islas y costas del país que están bajo el régimen de derecho posesorio, donde grupos de poder económico y político tienen intereses, pero no se da igual tratamiento a los proyectos de aumento de salarios y pensiones, a la disminución, congelamiento y control de precios que exige el pueblo.

Frente a la multimillonaria campaña electorera de los partidos burgueses, las organizaciones del pueblo tienen que intensificar sus esfuerzos para construir Poder Popular y crear las condiciones para la autoconvocatoria de una Asamblea Constituyente Originaria con plenos poderes para barrer el injusto, excluyente e inhumano sistema de dominación económica y política que hoy impera y que jamás podrá ofrecer soluciones reales a la difícil situación de los hogares humildes para dar paso a la fundación de una nueva República soberana, democrática y próspera, con valores éticos, justicia y equidad social. Este es el principal compromiso que debemos asumir en el 2009, ello requiere de conciencia social para rechazar la farsa electorera, la demagogia y el cinismo de los candidatos y sus partidos. En estas fechas, los obreros de la construcción aglutinados en el Suntracs — Frenadeso saludamos al pueblo panameño y lo exhortamos a organizarnos y luchar por ese Otro Panamá Posible que anhelamos los hombres y mujeres decentes de este país.

-El autor es secretario general del Suntracs. rologe54@yahoo.com