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16 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Las erecciones son un asunto serio

No hay nada más placentero para algunos que saberse poseedor del control, el poder y la disposición única de decidir. Poder y control ab...

No hay nada más placentero para algunos que saberse poseedor del control, el poder y la disposición única de decidir. Poder y control absolutos, aunque otros que se precian de ser inteligentes, sean reducidos a meros autómatas. Compra de conciencias, puestos, no es una estrategia aislada. Las emociones y el placer tienen su asiento en el sistema límbico, estructura ubicada bajo los hemisferios cerebrales.

La parte emotiva y placentera no posee un control sobre sí misma, para eso está el administrador racional, el lóbulo frontal que es parte de la corteza, donde radica lo cognitivo. Es común que la parte emocional del cerebro responda con más rapidez y fuerza frente a una situación de manera instantánea. Por eso, los publicistas bombardean constantemente con propaganda, así lo que creemos que son las necesidades del pueblo, en la practica no lo son. Suena maquiavélico, pero es real, por medio de la pantalla de TV, muchos se dejan deslumbrar por la manipulación mediática, que algunos confunden con el efímero placer de una erección.

Lo ideal es que ambos aspectos del ser humano, racionalidad y emoción, estén íntimamente ligados e interactúen para generar una conducta. No siempre sucede así. Se sabe que el lóbulo frontal está completamente maduro después de los 20 años, pero en otras personas eso sólo sucede después de los 40.

Por el momento, a nuestro pueblo no parece interesarle una campaña de propuestas, un candidato con trayectoria intachable e impecable, un hombre de familia y valores, realmente capacitado para enfrentar los principales retos del país, eso seria lo racional. Lo triste y vergonzoso es que no podemos seguir tratando los trascendentales asuntos nacionales, dándonos el lujo de escoger presidente bajo el mezquino placer unipersonal y momentáneo o apelando al corazón, olvidando el interés, las necesidades y los apremiantes problemas de la colectividad.

Concluyo, como decía mi padre: “dejémonos de pendejadas que las elecciones son un asunto serio”.

-El autor es miembro de Fuerza Independiente.recursossinlimites@gmail.com