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27 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Con Bobby y Balbina: ¡Ni a la esquina!

Todavía faltan 45 días, todo una eternidad para que se acabe el circo politiquero. Panamá no madura políticamente. Hoy, ¿quiénes se acue...

Todavía faltan 45 días, todo una eternidad para que se acabe el circo politiquero. Panamá no madura políticamente. Hoy, ¿quiénes se acuerdan de la existencia de las 15 mil cajas? Es una vergüenza que no hayamos sabido o querido manejar nuestra historia, nuestros registros, porque en esas cajas estaba parte de la historia de lo ocurrido en Panamá en los 21 años de dictadura.

Para los que han olvidado, las 15 mil cajas fueron una supuesta recopilación de documentos que manejaban los dictadores con los funcionarios que les rendían pleitesía a cambio de algunas prebendas y que los gringos invasores recogieron y se llevaron a sepa Dios qué depósito en su país, como trofeo de guerra. Seguro que hay elementos probatorios de infinidad de delitos contra los derechos humanos y contra el patrimonio estatal. La lógica indica que de haber manejado Panamá esa información, no estaríamos envueltos en los entuertos que nos llevan al título de este escrito, en el que decimos al mejor estilo de los lemas de campaña que no debemos ir a ningún proyecto con ellos, dos representantes de lo peor de la dictadura, una por actora directa y el otro por herencia y apología.

La falta de valor, visión y compromiso con la principal exigencia civilista, justicia, por parte del gobierno que llegó en tanquetas y bombazos, aunque con la legitimidad de la elección de mayo del 89, nos tiene en estos lodos nauseabundos, donde parafraseando el tango Cambalache, “los inmorales nos han igualado, da lo mismo el que labora noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley. Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro generoso o estafador...” , esto parece que no tiene remedio. Pero esa es la intención de los que pelechan de un poder constituido, mientras el Panamá profundo vegeta en la indigencia, ya económica, ya social, ya cultural, ya política.

En mi partido y en todos los partidos, como entre los no afiliados hay ciudadanos correctos, bien intencionados, pero el sistema les pone ataduras que hay que romper para darnos mejores días en lo que nos quede de vida o para cumplir históricamente con dejarle mejores oportunidades a los que nos reemplacen en la vida de la Nación, o más grande aún, en la vida de la humanidad.

“ Con Bobby y Balbina, ni a la esquina” , pero eso no es todo, es apenas el comienzo como el de aquel del gobierno que llegó con la muerte y dolor que produjo la invasión. Hoy parece menos cruenta la oportunidad, pero no olvidemos las muertes y vicisitudes de la población por las incapacidades de este gobierno y de un sistema que no funciona, porque es un sistema degradado por lo más nefasto de nuestra historia, la dictadura militar.

-El autor fue precandidato presidencial.jgamboarosemena@hotmail.com