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13 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Libertad, igualdad y fraternidad

La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana. Comúnmente se le define como aquella facultad natura...

La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana. Comúnmente se le define como aquella facultad natural que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad.

Otro de los problemas y contradicciones con los que se enfrenta la libertad guarda relación con la necesidad de normar la vida humana en el mundo. Todas las naciones y sociedades formadas sobre el planeta poseen leyes y normas que rigen el comportamiento humano; podría pensarse por esto que no poseemos libertad alguna. Pero cabe preguntarse por la forma que adquiriría la vida en sociedad si no existiesen dichas normas y pautas de conducta.

La Revolución Francesa fue el cambio político más importante que se produjo en Europa, a fines del siglo XVIII. No fue solo importante para Francia, sino que sirvió de ejemplo para otros países, en donde se desataron conflictos sociales similares en contra de un régimen anacrónico y opresor, como era la monarquía. Esta revolución significó el triunfo de un pueblo pobre, oprimido y cansado de las injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del Estado absolutista.

Grandes personajes iniciaron el mayor movimiento que culminaría el 14 de julio de 1789 con la Revolución Francesa, inspirada en doctrinas de Montesquieu, Voltaire y Rousseau, quienes con el apoyo de John Adams promulgaron los derechos del igualdad y libertad en el hombre.

El 14 de julio es una fecha que cambió los rumbos de la humanidad. Grandes hombres marcaron ese sueño de Libertad, Fraternidad e Igualdad; sin embargo, existen naciones donde todavía las secuelas de acciones represivas se mantienen, como en China y Honduras, donde pareciera que el poder de las armas mantiene el predominio absoluto del poder. Es triste ver cómo estas naciones sucumben ante un verdadero retroceso cultural-histórico frente a los cambios en el mundo.

Si bien es cierto el derecho igualitario por el que se luchó el 14 de julio de 1789 debe enmarcarse en el respeto de las ideas, ideales donde cada ciudadano pueda expresar sus pensamientos, ¿cómo es posible que todavía impera ese dominio militarista? Esto hace recordar un ejemplo cuando nacionales que hoy viven en un Estado de derecho sufrieron los peores momentos de su democracia, cuando hombres llenos de ignorancia y actitudes maquiavelistas se creían llenos de poder para hacer de sus placeres el dominio absoluto de sus gobernantes escogidos.

Un ejemplo de esto fueron los años oscuros de Panamá cuando las desaparecidas Fuerzas de Defensas irrumpieron contra los derechos humanos.

El 14 de julio de 1789 es la fecha en que los seres humanos celebramos aquel día donde se acabó la soberbia, el ultraje, y el irrespeto humano. La Revolución Francesa es el verdadero ejemplo de aquellos principios heredados de la revolución estadounidense de 1776 y afianzados en aquellos principios de igualdad inspirados en los pensamientos de Abraham Lincoln.

Hoy, celebramos 220 años de esa gesta y lo especial es que reconozcamos que el derecho de cada uno termina donde comienza el de otra persona. Viva el 14 de julio. Libertad, Igualdad y Fraternidad.

*Periodista.mrangel@asep.gob.pa