18 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El gran tema chino

“?La corrupción de un hombre ha causado el desorden de todo el país. Por eso las sentencias son tan severas”. Ante el triunfo en 1949 de...

“?La corrupción de un hombre ha causado el desorden de todo el país. Por eso las sentencias son tan severas”. Ante el triunfo en 1949 de los comunistas de Mao Zedong, los nacionalistas en franca retirada al mando de Chian Kai shek se refugian “temporalmente” en la isla de Formosa. China pasó por una incruenta guerra civil, y, si bien es cierto, el régimen comunista iba a apoderarse de la isla, y los planes de los nacionalistas eran volver al Continente y continuar la guerra para restablecer el régimen anterior, todo eso cambió al estallar la guerra de Corea.

Para los norteamericanos y Occidente, la guerra civil en Corea en 1950 fue el aviso de que el comunismo bajo el apoyo de China Continental, se expandiría por todo Oriente. Los norteamericanos, como se sabe, se pusieron de lado de la región Sur de Corea, apoyándolos abiertamente, mientras enviaban a los “ marines ” de la Séptima Flota al archipiélago Funan para proteger a la isla de Formosa, ahora China Taiwán.

Así un nuevo régimen se estableció en la isla, al mando absoluto del Kuomintang. Se diferencian de ello los pobladores originales de la isla antes de 1949 y sus descendientes y los colonos kuomintang y sus descendientes que llegaron a la isla. Esas diferencias se establecen en idiomas, cultura y participación política. El debate político en la isla a partir de la apertura democrática del 2000, ha estado dominado por ambas facciones aquí descritas.

El año 2000 marca el ascenso de Chen Shui bian después de décadas de dictadura kuomintang (KMT). En ese momento Chen, del Partido Demócrata Progresista (PDP), era prácticamente un héroe y la política de la chequera no era ninguna desconocida, de hecho es práctica común de ambas facciones políticas.

Es necesario aclarar que la resolución No. 2758 de la ONU obra como referente para el reconocimiento en el organismo de una sola China. De allí que pocos países reconozcan a Taiwán (cuatro en África, 12 en América y seis en Oceanía). De ese total de 22 países, nueve son islas de escasa importancia económica. Se observa que a excepción del Vaticano, ningún estado europeo reconoce a Taiwán, como tampoco lo hacen los países desarrollados que reconocen a China Continental.

Cadena perpetua o no, no tenemos por qué perpetuarnos a la corta cadena de relaciones con Taiwán. Es evidente que China Continental ya no está en el negocio de exportar comunismo y al contrario cada día es más capitalista y representa un vasto mercado para nuestros productos. Por otro lado, la política de la chequera continuará con el KMT o con el PDP.

Seguros y confiados estamos, en la eficaz gestión de nuestro gran canciller, el vicepresidente Juan Carlos Varela, con respecto al gran tema chino. Es hora de buscar los acercamientos diplomáticos para establecer las relaciones con China Continental.

*Escritor y analista político.recursossinlimites@gmail.com