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07 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Aumento y no ajuste del salario mínimo

A pesar de la manipulación que se hace en la metodología para medir indicadores socioeconómicos, las cifras son alarmantes, evidencian e...

A pesar de la manipulación que se hace en la metodología para medir indicadores socioeconómicos, las cifras son alarmantes, evidencian el deterioro de las condiciones de vida de la clase asalariada del país.

Según las cifras que presentan las instituciones gubernamentales, el costo de la cesta de alimentos sigue en aumento (20%), alcanzando un valor de 266.85 balboas para el mes de septiembre para una familia de 3.84 miembros, lo que corresponde a un costo de la Canasta Básica Familiar de 1034.30 balboas mensuales, lo que la hace inalcanzable para quienes devengan salario mínimo y salario promedio (más del 70% de los trabajadores). Para fin de año se proyecta un nivel inflacionario de 4.5% y para el próximo año se señalan aumentos de pasaje, del arroz, del servicio de electrificación, de ITBMS, entre otros elementos que deben considerarse en la propuesta.

Otros indicadores evidencian la pérdida de poder de compra del dólar, lo que significa que para el 2008 un dólar era equivalente a 0.73 centavos; la pérdida del salario real, el cual ha sufrido una merma del 32.11%, 15% más que en el 2005.

En la actualidad el salario mínimo promedio se mantiene en 325.00 balboas, para quienes laboran en las grandes empresas y 315.00 balboas para quienes lo hacen en las pequeñas, dentro del área de la zona uno. Esto significa que si los trabajadores en este rango de salario invierten el 82% de sus ingresos en la alimentación de sus familias (Ver MEF), entonces al relacionarlo con el salario mínimo le quedan 58.15 balboas para sufragar los demás gastos (vivienda, salud, educación, cuidados, transporte, vestidos, etc.).

El 30 de noviembre la Comisión Nacional de Salario Mínimo debe dar su resultado; sin embargo, la burocracia sindical enquistada en CONATO no ha generado un proceso de consulta y discusión a fin de expresar con claridad y sustento técnico los elementos que justifiquen que por primera vez se dé aumento de salario mínimo y no ajustes rezagados que no cubren la pérdida del poder adquisitivo del salario y mucho menos contemplan la proyección de los incrementos de precios que se avizoran (transporte, energía eléctrica, combustible, alimentos, impuestos, etc.). Como en las anteriores discusiones de este tema, CONATO, una vez más, terminará por acceder a la propuesta de la patronal, que dicho sea de paso, en medio de la pauperización de los trabajadores, ha mantenido y en algunos otros casos duplicados sus márgenes de ganancias, tal como lo evidencian informes estadísticos.

Como es de costumbre, la patronal argumentará que “ no son posibles aumentos salariales, porque se ponen en peligro los puestos de trabajo ”, discurso que mantiene tanto en los periodos de auge económico como en los momentos de crisis. Como en otros momentos utilizará a las MYPES para expresar sus temores. Sin embargo, la gran empresa impulsó la homologación de la carga tributaria sin importarle que ello afectara a las MYPES. Lo cierto es que la patronal se ha caracterizado por despedir empleados independientemente del nivel salarial; por fomentar cada vez más la informalidad y consolidar mecanismos de flexibilidad laboral, que permiten con mayor recurrencia los trabajos por contratos definidos, que les garantizan no ganancias, sino ganancias extraordinarias.

Desde CONUSI hemos dado seguimiento a este tema, hemos insistido en que la propuesta no puede enmarcarse en el ajuste salarial, sino en el aumento real de salario mínimo, y que éste debe estar acompañado con medidas de sanción para los empresarios que violan la Ley (Según la OIT Panamá es el país de Centroamérica que más incumple la norma. Más de 300,000 ocupados ganan menos del salario mínimo); disminución, congelamiento y control de los precios de los bienes y servicios básicos; reducción de un 10% de la tarifa de los servicios básicos de agua, luz y teléfono; ubicar la fijación del salario mínimo en dos zonas y no en tres; indexación salarial; aumento general de salario del 20% para los trabajadores del sector público y privado que devengan hasta 2000 balboas mensuales. Solo este conjunto de iniciativas permitirá que se cubra el rezago histórico que se tiene con la clase obrera al momento de fijar los salarios y permitirá recuperar el poder adquisitivo perdido.

En este sentido exigimos transparencia en la fijación del mismo. Llamamos al movimiento obrero a cerrar filas, con el propósito de garantizar un aumento del salario mínimo cónsono a nuestras necesidades. Sin luchas no hay victorias.

*Secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com