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27 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Las protestas de la juventud panameña

Desde principios del siglo XX las inquietudes sociales de la juventud panameña se han opuesto a los abusos de las autoridades gubernamen...

Desde principios del siglo XX las inquietudes sociales de la juventud panameña se han opuesto a los abusos de las autoridades gubernamentales. El Movimiento Acción Comunal, de la década de 1920, incluso llegó a derrocar al gobierno liberal de Juan Demóstenes Arosemena en 1931. Posteriormente, en la década de 1940, el Frente Patriótico de la Juventud movilizó fuerzas sociales, poniendo en jaque diversos gobernantes que querían negociar bases militares con EEUU.

La generación juvenil que más brilló fue la correspondiente a la gesta del 9 de enero de 1964. Los jóvenes de aquel entonces se enfrentaron al ejército norteamericano, sacrificando sus vidas, logrando que se negociaran nuevos tratados del Canal que pusieran fin a la ocupación militar de Panamá por tropas extranjeras. En el período de transición —1977 y 1999— los jóvenes fueron vigilantes para que se cumpliera con el Tratado del Canal.

Los gobernantes de turno —quizás con la excepción de Torrijos— adoptaron una táctica de represión abierta con estas manifestaciones juveniles. En los textos de historia aparecen las cargas de caballería de Remón, la batalla de la Colina, el cerro Tute y los interminables enfrentamientos en los alrededores del Instituto Nacional, la Universidad de Panamá y otros establecimientos.

El general Omar Torrijos intentó en la década de 1970 —con éxito relativo— cooptar a los jóvenes ofreciéndoles responsabilidades y participación en sus planes gubernamentales. Según algunos, la juventud perdió su capacidad crítica frente a esta táctica. Para otros, le dio espacio a una generación para ocupar su puesto en los procesos de construcción nacional.

Lo cierto es que la juventud siempre será crítica y ocupará su espacio, independientemente de la represión o persecución de las autoridades. El presidente Ricardo Martinelli es el quinto mandatario después de la invasión militar norteamericana (1989) que no entiende esta realidad. Sin excepción, todos los presidentes han decidido “ aplastar ” la protesta juvenil. Martinelli quizás sea el caso más emblemático, porque desconoce las aspiraciones de las nuevas generaciones y no tiene asesores que lo orienten.

Un ejemplo de esta situación fueron las protestas de estudiantes universitarios el pasado 18 de noviembre. Según un comunicado del Partido Alternativa Popular (PAP), “ las manifestaciones de protesta, constituyen un llamado de atención a los diferentes sectores de la sociedad panameña. Por un lado, los estudiantes protestan por el incremento alarmante del costo de la vida ”. El PAP también señala que “ protestan por la intención del gobierno de Martinelli de establecer cuatro bases “aeronavales” en costas panameñas ” bajo la dirección de EEUU.

La reacción irracional del gobierno —lanzar varios pelotones de policías armados hasta los dientes en contra de los jóvenes— era de esperarse. Lo hicieron los gobierno anteriores (1990-2009), los militares (1968-1989) y los liberales de mediados del siglo XX (1941-1968). Martinelli debe usar esa energía inagotable de los jóvenes para emprender un plan de desarrollo nacional que baje el costo de la vida y que elimine para siempre los anhelos norteamericanos de tener bases militares en el istmo panameño.

El PAP concluye que “ la represión que sufrieron los estudiantes universitarios por parte de la Policía Nacional no se justifica y debe ser condenada. Sus protestas hicieron posible que ahora, a principios del siglo XXI, no existan bases militares norteamericanas en Panamá ni tampoco estacas coloniales, ni un Canal de Panamá enajenado ”.

*Profesor de la UP e investigador asociado del CELA.gandasegui@hotmail.com