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02 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Quitar la vida. ¿Está bien o está mal?

Evidentemente existen muchas formas de quitar la vida. ¿Es bueno, que un hombre quite la vida en legítima defensa? Definitivamente no, p...

Evidentemente existen muchas formas de quitar la vida. ¿Es bueno, que un hombre quite la vida en legítima defensa? Definitivamente no, pero es un derecho incuestionable, que preserve su vida. Legalmente, estuvo bien, pero fue un daño irreparable.

Un hombre penetra en casa de terceros, al ser descubierto le quita la vida al dueño de la casa y en ocasiones a sus familiares, porque cuando se penetra en la residencia de alguien van dispuesto a todo: A morir o matar, pero al hacerlo, al homicida, le caerá todo el peso de la ley, por lo que es condenado y recluido en un penal de “máxima seguridad”. Este reo y homicida logra fugarse y al verse libre, caminando a hurtadillas, debe y tiene que lograr tras la oscuridad un modo de vida diferente.

Cuando penetró en el domicilio de las personas a las que quitó la vida; tal vez era un principiante, pero si se trata de un reincidente el asunto es más grave.

Esa norma de vida o nuevo modus vivendi, es el asalto a mano armada, en donde de seguro quitará la vida a otros seres inocentes, sí inocentes.

Jamás he escuchado a los defensores de los derechos humanos defender los derechos de los hijos de las víctimas o de las esposas de las víctimas porque estos regularmente no contratan abogados.

El homicida, como ocurre frecuentemente, se fuga y repite sus episodios de segar vidas y salen nuevamente los derechos humanos a abogar por este homicida incorregible. Obsérvese que siempre escribo homicida y no delincuente, porque, no todos los delincuentes son homicidas pero todos los homicidas sí son delincuentes.

El cuidado que he tenido con tal diferencia guarda relación con el título de mi artículo anterior: Pena de Muerte: Que decida el homicida.

¿Dónde está la justicia en un hombre que habiendo sido condenado por homicidio y ya tiene en su haber la pena máxima, se fuga a ciencia y paciencia de las autoridades y a más de ello sigue matando, si ya no pierde nada?

Que el Estado quite la vida, desde luego, no es lo mejor, pero evitar por medio de la pena de muerte a quienes privan de la vida a seres inocentes después que estos se han fugado con conocimiento de que por decisión propia, decretará su muerte, entonces la situación es otra y morirá porque él lo ha querido así, no hablo una ley de fuga, en esta se mata al momento de la fuga. Ese homicida decidió morir y debe morir después de la recaptura para preservar la vida de otros seres.

Así son las cosas.

*Empresario juramor777@hotmail.com