Temas Especiales

16 de Jan de 2021

Rafael Bonilla

Columnistas

Niñez indígena y cambio climático

Los pueblos indígenas son testigos presenciales de esta realidad

Luego de haberse reunido el 31 de marzo de 2014 el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) en Yokohama, Japón, se llegó a la conclusión, entre otras, de que gran parte de nuestra población no se encuentra preparada para enfrentar a los embates de la naturaleza y del clima, especialmente.

Dicha realidad en el ámbito mundial se contrasta con el escenario panameño como han sido las políticas públicas existentes en el tema que no han abonado en territorio fértil. Los pueblos indígenas son testigos presenciales de esta realidad. Es por ello, que tenemos que apostar más a la educación de los niños y niñas sobre las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático.

La recurrencia significativa de eventos adversos que han culminado en desastres como las inundaciones, los cambios extremos en la temperatura, las sequías prolongadas, la contaminación de nuestras fuentes de agua son efectos del cambio climático, que están socavando y afectando el entorno y el ecosistema de nuestros pueblos indígenas.

Por ejemplo, en las comarcas Ngäbe Buglé y Emberá Wounnan, entre otras, se hace necesaria una educación inclusiva, integral y participativa en los temas relacionados con el ambiente y la gestión de riesgos de desastres respetando la ‘cultura originaria’ de estos pueblos indígenas; no obstante, la participación proactiva con planes, programas y proyectos permanentes por parte de las entidades gubernamentales, ONG, organismos internacionales y sociedad civil juegan un papel importante y deliberativo en el desarrollo sostenible de estas poblaciones.

Los niños y las niñas se lo merecen, ya que a través de la niñez es que veremos los resultados de una buena educación integral frente al cambio climático, promoviendo el respeto y el derecho a que nuestros hijos vivan en un ambiente saludable y con calidad de vida.

Sin embargo, la población en general requiere que se le eduque y concientice más sobre estas medidas, de esta forma garantizaremos que se apliquen las políticas públicas existentes en esta materia; como por ejemplo, preparar a la población de la campiña interiorana y de las pequeñas islas de nuestro litoral caribeño; especialmente de los pueblos originarios ante los efectos del cambio climático, reducir en lo posible la falta de agua potable en los pueblos indígenas y poblaciones rurales (pobres y de extrema pobreza); promover y fomentar planes de desarrollo urbano con enfoque en gestión de riesgo y desarrollo comunitario; promover semillas resistentes a la sequía e inundaciones extremas y fortalecer los planes y programas de salud que incorporen la educación ambiental, la conservación de las fuentes de agua y los recursos hídricos en poblaciones vulnerables que son afectadas por este calentamiento global, entre otros.

BIÓLOGO