Temas Especiales

24 de May de 2020

Rafael Solano

Columnistas

Chantaje político

Los políticos han construido su propia cultura, principios y reglas todas contrarias a los criterios éticos

La clase política en todos sus niveles está totalmente sumida en el descrédito. Basta preguntarle a un ciudadano cuál es su opinión sobre un político y le respondería sin titubear que son corruptos, ladrones, inmorales, chantajistas, entre otros múltiples calificativos negativos.

Los políticos han construido su propia cultura, principios y reglas todas contrarias a los criterios éticos, morales que deben imperar en la conducta y comportamientos de los mismos.

Uno de los métodos ampliamente utilizados por los diputados, los cuales han sido bautizados como los padres de la patria, por eso nuestro país anda tan mal, es el chantaje político consistente en que el pleno legislativo no aprueba ningún proyecto si el mismo no viene casado a una contraprestación económica, a un beneficio o ventaja económica al legislador, a que se le otorgue una dádiva, a que se le otorgue a su favor un contrato jugoso, se le designe a un familiar o amiguita personal una posición de alta jerarquía donde perciba un buen salario.

Si este chantaje no se concreta, el legislador no aprueba ningún proyecto de ley, a pesar de que el mismo propicie un beneficio para el país.

En la actualidad el método de chantaje está en su máxima potencia en la Asamblea Nacional y para ello han dado inicio las conversaciones entre el PRD y los panameñistas, en donde el colectivo fundado por Omar Torrijos condiciona su apoyo a los proyectos de ley que sean presentados por el Ejecutivo a que se le garantice a al PRD que tendrán el control de la junta directiva de la AN.

Ojalá que el presidente electo Juan Carlos Varela no ceda a estas pretensiones de los perredianos, pues esto sería una vez más el chantaje político que continuará enlodando la reputación de la clase política panameña.

Señor Varela, usted le manifestó a su hermano Popi, que si bien se autorizaban conversaciones con el PRD, estas nos estaban condicionadas. Nos llenan de complacencia estas declaraciones suyas, con lo cual, de concretarse las mismas, fuera elogiado por el pueblo, por haber roto con métodos del pasado que tanto daño y perjuicio le ha causado a la clase política panameña. Hoy, se tiene una valiosa oportunidad iniciando el próximo quinquenio, que el presidente electo no continúe patrocinando el chantaje político de los legisladores.

ABOGADO