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29 de May de 2020

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Orlando Acosta Patiño

Columnistas

Ambiente: prioridad del nuevo gobierno

El plan expresa la creación del ‘Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible con recursos financieros y humanos suficientes

Ambiente: prioridad del nuevo gobierno
Ambiente: prioridad del nuevo gobierno

El plan de gobierno de Juan Carlos Varela anunció en su propuesta ‘la elaboración de un Plan Nacional de Acción Ambiental para el respeto, vigilancia, protección y conservación de nuestros bosques, cuencas hidrográficas, fuentes de agua, reservas nacionales y parques naturales’. La meta declara ‘la moratoria de nuevas concesiones mineras y revisión de la actuales para asegurar la explotación de los recursos naturales del Estado’... para beneficio colectivo y cumplir con ‘los más altos estándares internacionales que aseguren sostenibilidad de nuestro medio ambiente’. El plan expresa la creación del ‘Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible con recursos financieros y humanos suficientes’. (Plan de Gobierno Varela 2014).

Con la designación de Mirei Endara de Heras, Emilio Sempris, Zuleika Pinzón, Félix Wing e Indra Candanedo en la Administración General, Subadministración y Dirección Nacional de Áreas Silvestres Protegidas, Secretaría General y Asesoría al Despacho —respectivamente— el Gobierno asegura dotar a la Institución —en su tránsito— hacia el Ministerio, del más alto nivel profesional.

Estos profesionales tendrán como primer reto el rescate de la deteriorada institucionalidad. El grupo que avanza la transición goza de una trayectoria de profesionalismo, compromiso y responsabilidad en los temas ambientales, por lo cual ya garantizamos cumplida la mitad de ésta tarea. Destaca, además, que tres de ellos son egresados del más prestigioso programa académico de becas Fulbright, que justamente este año celebra 60 años de incidencia en Panamá.

Lo prometido por Varela demanda dotar de recursos financieros y fortalecer la Institución —que tendrá— entre otros objetivos abordar el conflictivo escenario de regular la minería metálica. Esto no podrá hacerse solo con buenas cabezas, sino con los mejores técnicos y bien remunerados.

En una pasada entrega de opinión exprese preocupación sobre el anuncio de la no-política de gobierno en materia de minería. ¿Hacia dónde nos llevaría la promoción de la minería en Panamá? ¿Cuántas hectáreas de bosques y manglares fueron destruidos? Lo que está claro es que el Estado recibiría —para entonces— regalías anuales por 94 millones de dólares y las empresas obtendrían ganancias por mil 368 millones de dólares. ¿Qué ha pasado en este escenario? ¿A dónde fueron los millones? ¿Cuánto se invirtió en el ambiente y la gente?

Ha habido un crecimiento económico donde también ha quedado demostrado que la distribución de riqueza en el país es cuestionable. La pobreza material y ambiental es evidente y las disparidades van en aumento. Tenemos más riqueza, más pobreza y más deterioro ambiental. Sin embargo, para entonces —las voces simplistas de miembros del gabinete— afirmaban que ‘lo correcto de la ecuación es que el Estado ganará un 2 % en regalías versus el 29 % de las empresas’. ¿Qué ha pasado en ese contexto? ¿Han sido reales las ganancias? ¿A dónde y cómo se redistribuyó la misma? ¿Cuáles fueron los costos al ambiente?

Afirman expertos que los yacimientos de cobre en el oriente chiricano son unos de los más grandes del planeta. También señalan el valor de los humedales y arrecifes de corales en las costas de Veraguas, en el golfo de Montijo y archipiélago de isla de Coiba (Patrimonio de la Humanidad). El potencial turístico y de investigación de esta región quedó consignado en el Plan de Conservación del Pacífico Occidental de Panamá (POP), asimismo la minería, como amenaza real sobre estos recursos.

Ya hay por dónde comenzar.

El POP contribuye al conocimiento para mejorar la conservación y al uso sostenible de los recursos marinos y costeros en el Pacífico panameño. Identifica las principales amenazas de origen humano que atentan con su continuidad. Este espacio contiene más de 455 islas en cuatro archipiélagos y aproximadamente 2 mil 300 kilómetros de costa y posee un endemismo inusual de corales y esponjas. Es una prioridad de conservación en toda Mesoamérica.

Urge establecer puentes entre la investigación y las políticas de Estado para conservar el ambiente y potenciar el desarrollo. Considero oportuno volver a insistir en la actual discusión de los proyectos mineros e hidroeléctricos en el oriente chiricano. Subyace aquí otro reto.

Y finalmente, y no por menos importante, la cuenca hidrográfica del Canal, que produce agua para casi dos tercios de la población del país e importantes ingresos por el tránsito de naves por el Canal. La minería ha demostrado abusos contra el ambiente y el asunto se pinta de rojo cuando existen más de 40 concesiones minerales en la Cuenca del Canal. La minería y el creciente desarrollo urbano —sin control ni planificación— pone en riesgo la calidad de agua. Urge recomponer los instrumentos de gestión ambiental y volver a armar el rompecabezas de piezas perdidas por el gobierno de la locura y coordinar entre la institucionalidad para garantizar continuidad de los servicios ambientales que ofrece esta cuenca.

Invito a la sociedad, organizaciones sociales, empresarios, gobierno y no gobierno a contribuir a rescatar la institucionalidad y brindar todo el apoyo a ésta desafiante tarea por cumplir.

¡Por Panamá, su gente y el ambiente!

ARQUITECTO