Temas Especiales

24 de Oct de 2020

Benedicto Agrazal

Columnistas

‘El árbol del libro'

El árbol se caracteriza porque crece, se desarrolla, nos da frutos y sombra para cobijarnos

En el tema de cultura, leí un artículo interesante, Biblioteca al aire libre , donde comentan la experiencia de un proyecto brasilero denominado ‘Olvide un libro ', y que es una invitación para que todo aquel que haya leído un libro, lo deposite en un lugar público para que otros lectores lo puedan disfrutar.

Traigo a colación el tema, porque en la Universidad Tecnológica Oteima hemos promovido esta idea con el nombre El árbol del libro , y que coincide con este proyecto, porque aspiramos a crear un ambiente cultural donde el lector pueda tener acceso a un libro de manera informal. Solo lo toma del árbol y deposita otro, si lo tiene disponible, de igual forma podrá tomar el libro y cuando lo termina de leer, lo devuelve.

El árbol se caracteriza porque crece, se desarrolla, nos da frutos y sombra para cobijarnos. El árbol del libro crecerá en la medida en que los agentes culturales lo abonemos para que la semilla que sembramos germine y podamos ofrecerles a los panameños la oportunidad de leer. Tenemos la visión de que este árbol pueda estar en los parques de la ciudad, en lugares públicos donde haya afluencia de personas y que, bajo su sombra, se puedan hacer conversatorios, recitales, presentaciones de libros, entre otras actividades culturales.

El tema cultural es incomprendido, pues quienes tienen la responsabilidad de promover un ambiente cultural no ven quizá resultados inmediatistas; pero, en el fondo, todo lo que somos se debe a que hemos tenido un entorno cultural donde hemos tomado los nutrientes para realizarnos como hombres de bien.

A que no tenemos la vocación por la lectura se suma el hecho de las restricciones de tipo formal que debemos cumplir para tener un libro. Cuando asistimos a una biblioteca, por ejemplo, se da una serie de formalidades necesaria para poder preservar el patrimonio cultural. Apostamos a que la informalidad de poder tomar un libro para leerlo, solo con el compromiso de devolverlo, promoverá el hábito de la lectura.

Quizá sea un sueño que aspiramos a que se convierta en realidad, pero quisiéramos que en los lugares públicos los panameños estén leyendo un libro que hayan tomado del árbol, y que luego los temas de discusión y tertulias sean en torno al contenido del mismo. Pretendemos que la lectura sea un agente de cohesión social, que permita la integración de grupos cuando se hacen tertulias sobre temas que han leído y que disponen de información.

El buen lector se descubre cuando lee en forma espontánea y por voluntad. El que lee por obligación, no está dentro de esta categoría. Confiamos en que esta iniciativa genere buenos lectores, porque lo harán sin ningún elemento persuasivo ni porque exista una relación estructurada que los obligue a leer un libro.

DOCENTE UNIVERSITARIO.