11 de Ago de 2022

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    Ricardo Cochran Martínez

Columnistas

3 de Noviembre de 1903: surgimiento de la nación panameña

Menciona el filósofo español Josep Fontana, que la historia es ‘la memoria pública' de un pueblo

Menciona el filósofo español Josep Fontana, que la historia es ‘la memoria pública' de un pueblo. Por lo tanto, no se puede huir del pasado y no debe esconderse lo que no nos gusta o no nos conviene; porque un pueblo que desconoce su historia es fácilmente manipulado, sea por los políticos, organizaciones u otros poderes.

Para muestra un botón. El escritor y abogado Ovidio Díaz escribió en el 2001 el libro How Wall Street created a Nation , Cómo Wall Street creó Panamá. En esta obra menciona que los intereses de EUA fueron los que realmente crearon la nación panameña y su estado político proveyendo a sus ‘próceres' de riquezas inimaginables; suena realmente a una fábula más que a la realidad.

En primera instancia, Panamá no fue quien urdió las intervenciones armadas en su propio suelo, y no fue quien negocio el Herrán-Hay. No fue Panamá quien introdujo a EUA a la política criolla, es irónico pero Colombia exclusivamente urdió que los norteamericanos entrasen al istmo y décadas más tarde estos los hicieron a un lado, cuando no les convenía su amistad; pero reitero, fue de la mano de la propia Colombia que se gesto la Separación.

Los motivos de esta gesta siempre fueron desde 1830,1831 y 1840 los problemas internos de Colombia: guerras y un clima de total inseguridad económica.

Luego se da el ‘Incidente Russell', con Gran Bretaña, el cual obligó a Colombia a buscar un nuevo socio para mantener su supremacía a la ‘fuerza' sobre el istmo de Panamá. Surge así en 1846 el Tratado Mallarino-Bidlack en uno de sus puntos EUA ‘garantiza' la soberanía de Colombia sobre el istmo. Por esta razón se dan las intervenciones de 1861 y 1902, para sofocar el legítimo derecho de los panameños a su libertad política.

La gota final fue el rechazo del Tratado Herrán-Hay, abolido el 2 de septiembre de 1903, la frase de Rufino Cuervo: ‘El que quiere conocer a Panamá que venga porque se acaba' era ya una realidad espantosa; Panamá sucumbiría con Colombia en una vorágine de violencia y pobreza extrema.

Ante tal panorama paupérrimo, los patriotas trataron la Separación de forma definitiva. Colombia se tornó irreal e innecesaria, por su propia mano eso hay que subrayarlo; y resultó irónico, vuelvo a mencionar que quien había sido su socio para esclavizar al istmo, ahora fuese su verdugo.

Colombia jamás entendió que el canal no era un instrumento comercial sino una herramienta geoestratégica de orden mundial, por ello ya no encajaba en la repartición de poderes mundiales. No podía exigir ni a Panamá ni a EUA porque no era una potencia mundial, era un país pobre como nosotros, y su pretensión lo pago muy caro.

También circuló la teoría de que la razón del rechazo fue que los alemanes, potencia hegemónica en ascenso, habían solicitado al Senado permitiese que ellos adquirieran el canal. En todo caso, hubiésemos sucumbido como pueblo ante los intereses de estas naciones.

Así, a las 5 p. m. del 3 de Noviembre de 1903, nuestros próceres declararon la Separación de Panamá de Colombia. Siguió Aguadulce, el 4 de Noviembre, cuando Ramón Valdés convocó a Cabildo Abierto y también proclamó la separación y en Colón, en la mañana del 5 de Noviembre, los patriotas, encabezados por Porfirio Meléndez, se aseguran de que los coroneles colombianos, a bordo del vapor ‘Orinoco', se embarcaran hacia Cartagena. El júbilo fue indescriptible.

Nuestra Patria no es un invento, tiene su historia, forjada por la lucha generacional que nació de inmediato, por derogar el tratado que ‘ningún panameño firmó' y con la valiente ofrenda de los estudiantes panameños que vencieron a EUA un 9 de Enero de 1964.

Ahora, que en la actualidad, nuestros políticos prefieren vender la patria ya no a EUA, sino a unos ‘advenedizos', que ayudados por nuestra corta memoria atentan todos los días contra la patria istmeña, es algo que definitivamente tendremos que solucionar. Así en una efeméride más, tomemos conciencia de nuestro deber de preservar y defender nuestra ‘memoria pública', tomando como ejemplo aquella frase de los romanos: ‘Non aurum sed ferrum liberanda patria est', ‘¡es con el hierro y no con el oro que la patria se libera!'.

Salud compatriotas y... ¡Viva Panamá!

PROFESOR DE FILOSOFÍA E HISTORIA.