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16 de Jan de 2021

Yolanda I. Crespo D.

Columnistas

El cuarteto de Nápoles

Dos mujeres maduras, golpeadas por el sufrimiento se distancian. A los sesenta años Lila desaparece de su casa misteriosamente, no regresa más.

Elena Ferrante, la mejor escritora italiana contemporánea, ha escrito la trilogía Crónicas del desamor y el Cuarteto de Nápoles , una de las grandes narraciones de nuestro tiempo.

‘A diferencia de lo que narran los cuentos, la vida real, cuando ha pasado, no se asoma a la claridad sino a la oscuridad'.

Crónicas del desamor expone los días de abandono, exhibe una dolorosa perdida amorosa paralizante, despliega la sensación de angustia e impotencia, la soledad que siente una esposa traicionada, abandonada por una mujer más joven.

El Cuarteto de Nápoles , compuesto por La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y culmina con La niña perdida, cuarta y última novela del Cuarteto de Nápoles.

Elena Greco, escritora de culto napolitana, revela una calidad de escritura inimaginable, ostenta el mundo de dos amigas, Elena y Lila, nacidas en un barrio pobre de Nápoles, hacia los años cincuenta, pierden sus muñecas, crecen en un ambiente de una misteriosa belleza y brutalidad, íntimas toda una vida, rivales. Relación amor-odio, desde la niñez hasta la madurez. Encierra radicalismo de la identidad femenina moderna, luchas de artista, intelectual y madre.

Realiza un relato retrospectivo abarcando hasta principios del siglo XXI, recorre el tiempo perdido, el ambiente napolitano asentado a través de nueve familias, retrata vidas, amores, fracasos. La historia de Nápoles, su gente, monumentos, calles, principal protagonista de esta saga.

Elena se convierte en una famosa escritora, editora, académica, se casa con Piero, catedrático de filosofía, tienen dos hijas, sostiene una relación con Nino Sarratore, al que ama desde niña, abandona su hogar, Nino había sido amante de Lila, promiscuo, la engaña siempre, nunca dejará a su esposa.

Lila la detesta y utiliza, habla mal de Elena. ‘Pietro aclaró que Lila le había parecido la peor de todos. No era en absoluto amiga mía, extraordinariamente inteligente, muy fascinante, una inteligencia mal empleada, inteligencia maligna que siembra la discordia y odia la vida, su atractivo era del tipo más intolerable, que somete y conduce a la ruina'.

Lila manipuladora y perversa, promiscua, intrigante, más inteligente que Elena, cuyo triunfo la lleva a vivir una vida de clase media en Florencia, lucha por establecer su carrera. Lila se queda en Nápoles tiene un hijo que entra en el mundo de las drogas, su hija Tina, secuestrada, desaparece a los cuatro años, nunca más sabrá de ella. Vivir en la zozobra de no saber si su hija está viva o muerta, en qué momento regresará, desgarró su existencia. Era una mujer fascinante, manipuladora, utilizaba a las personas, envidiaba a Elena, su mejor amiga, sabiendo que amaba a Nino, se hizo su amante. Pasaba todo el día encerrada en la Biblioteca Nacional, quería saberlo todo sobre Nápoles. Estaba escribiendo sobre Nápoles, refugiada en la biblioteca, vagando, exploraba la ciudad, fijándose en cada edificio, iglesia, monumento, lápida, rebuscaba libros para informarse. La sombra de Tina, perderse por la ciudad, las catacumbas. Vivía con Enzo, a quien no amaba. Contrastan Elena generosa, tranquila, adaptable, su inquieta, valerosa, dominante amiga Lila: desleal, abusiva, depredadora. Elena describe el barrio duro, violento, empobrecido, inculto, gente buena y mala a la vez. Dos mujeres maduras, golpeadas por el sufrimiento se distancian. A los sesenta años Lila desaparece de su casa misteriosamente, no regresa más.

La tetralogía cierra cuando aparecen las muñecas perdidas en la infancia, en casa de Elena, en Turín. Lila las tenía, por más de medio siglo. ‘Pensé: ahora que Lila se ha dejado ver así de clara, debo resignarme a no verla nunca más. Tal vez esas dos muñecas que habían recorrido más de medio siglo para llegar hasta Turín significaban únicamente que ella estaba bien y me quería, que había ido más allá de sus límites y por fin tenía la intención de viajar por el mundo, ahora menos pequeño que el suyo, viviendo en la vejez, según una nueva verdad, la vida que en la juventud le habían prohibido y se había prohibido'.

PSICÓLOGA, ESCRITORA Y DOCENTE UNIVERSITARIA.

ELENA FERRANTE, LA NIÑA PERDIDA. LUMEN. BARCELONA, 2015.