La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Raúl González R

Columnistas

Exigimos respeto para el pueblo panameño

"Algo elemental que ha perdido de vista el Gobierno del señor Varela. Las relaciones internacionales se desarrollan a base de la integración a bloques"

Como ciudadano de este país, me veo obligado a opinar sobre algunas medidas adoptadas por el actual Gobierno, que nos afectan a muchos panameños, sobre todo, a los más débiles.

Al declararle la guerra a ISIS, el presidente Varela pone en peligro las vidas de todos los habitantes del territorio nacional, violando el principio de neutralidad, básico para el normal funcionamiento del Canal de Panamá, como vía comercial mundial. Con esta acción, inconsulta, viola la Constitución Política que en su Art. 159.5 señala que es facultad de la Asamblea de Diputados, declarar la guerra.

Por otro lado, al incluir a Panamá en el Grupo de Lima, se une al conjunto de Gobiernos neoliberales que, siguiendo las directrices de EUA, atacan al Gobierno de Venezuela.

En una abierta intromisión de Panamá en los asuntos internos de Venezuela, la canciller y vicepresidenta de la República, declara que no reconocerá los resultados de las elecciones de Venezuela, porque las mismas no son legítimas ni democráticas. ¿Con qué autoridad la canciller puede descalificar las elecciones de otro país y apoya el golpe de Estado y fraude en Honduras, solo para complacer a EUA? ¿Es acaso el Gobierno de Varela legítimo, si no alcanzó más del 50 % de los votos emitidos y su gestión no supera el 38 % de aceptación?

¿Son democráticas las elecciones panameñas, con reglas que solo favorecen a los partidos neoliberales, controlados por el poder económico?

Más recientemente, el pasado 30 de marzo, Viernes Santo, el Gobierno panameño da a conocer su lista de ciudadanos venezolanos considerados de alto riesgo en materia de blanqueo de capitales o de financiación de terrorismo, encabezada por el presidente Nicolás Maduro, el fiscal general y otros altos dignatarios del Gobierno bolivariano de Venezuela. Es algo inusual para la diplomacia panameña, además de contraproducente, ya que se olvidan de que recientemente empresarios panameños fueron afectados por la lista Clinton, hecho considerado como un afrenta a la dignidad nacional, que concluye con dictámenes de tribunales estadounidenses, declarando inocentes a dichos empresarios, los cuales no recibieron ningún tipo de indemnización por los daños causados. No olvidemos a los cientos de trabajadores y sus familias que también fueron afectados, sin recibir ningún tipo de disculpas por parte del Gobierno de EUA, como tampoco del señor Varela. Cabe señalar que ante esos hechos lamentables, el Gobierno panameño no dio respaldo alguno a los dueños de La Estrella y El Siglo , GESE, empresarios panameños, olvidándose de que, como señala la Constitución, en su Art. 17, ‘las autoridades están instituidas para proteger en su vida, honra y bienes a los nacionales, dondequiera se encuentren'.

Unirse al grupo de Gobiernos de la región que, siguiendo los dictámenes de EUA, atacan a Venezuela, es negar la historia de relaciones de amistad y colaboración que han caracterizado a estos pueblos.

Panamá recibió el apoyo de Venezuela en su lucha por el ejercicio de la soberanía en todo el territorio nacional, al igual que apoyó a Panamá como centro de reuniones y cumbres a favor de la paz de la región, como es el caso del Grupo Contadora.

De los Gobiernos bolivarianos de Venezuela, por su parte, Panamá ha recibido el respeto y trato amistoso.

El presidente Chávez en su visita a Panamá, bajo el Gobierno de Martín Torrijos, presentó al Gobierno panameño, la propuesta de crear refinerías en Colón, Balboa y Pedregal-Chiriquí, para refinar petróleo para su exportación y consumo nacional, lo que abarataría los costos de gasolina y sus derivados a los ciudadanos panameños. Hasta donde se nos ha informado, un alto funcionario de dicho Gobierno se apoderó de la propuesta y quiso negociar con su empresa privada, creada para tal fin, con el Gobierno de Chávez, siendo rechazadas dichas pretensiones, porque el interés era desarrollar relaciones entre ambos Estados, para favorecer al pueblo panameño y no a empresarios inescrupulosos.

Para la Cumbre de Las Américas, el presidente Nicolás Maduro fue el único mandatario que visitó el barrio mártir de El Chorrillo, recibiendo una carta del Comité de Víctimas y Caídos del 20 de Diciembre, para el presidente de EUA, Obama, reclamando justicia, por la cruenta e innecesaria invasión de EUA a Panamá, en 1989.

Pero algo elemental que ha perdido de vista el Gobierno del señor Varela. Las relaciones internacionales se desarrollan a base de la integración a bloques. Venezuela es parte importante del bloque conformado por Rusia, China Popular, Irán, entre otros. ¿Y quién apoya a Panamá, Estados Unidos que nos invadió en 1989?

Señor Varela, Usted tiene pocas opciones a futuro. Su Gobierno se encuentra sumamente desgastado y corroído por la corrupción, tampoco le hace frente a los graves problemas que sufre el pueblo panameño. Véase en el ejemplo del expresidente del Perú, que tomo la decisión de renunciar a su cargo, para evadir el juicio que le preparaba el Congreso.

Si bien es cierto, la Asamblea Nacional no lo va enjuiciar, por los altos grados de corrupción que la envuelven, cada día crece el malestar de un pueblo que sediento de justicia, rechaza de diversas maneras, los nuevos escándalos y las políticas neoliberales de su Gobierno.

Señor Varela, o renuncia o tendrá que responder, como el señor Martinelli, ante los tribunales, cuando concluya su periodo. Usted decide. El pueblo panameño, exige y merece respeto.

CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL.