Temas Especiales

12 de May de 2021

Ángela Laguna Caicedo

Columnistas

SPIA: 100 años de lucha trabajando por el país

La Junta Técnica se encuentra en un proceso de modernización que le permitirá cumplir sus funciones, respetando sus valores de Transparencia, Responsabilidad y Eficiencia

Al asumir la presidencia de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, SPIA, que se aboca a su primer centenario es oportuno repasar su génesis, sus vínculos y su desenvolvimiento, en este año que conlleva tanto contenido histórico para la ciudad de Panamá que en agosto celebrará sus 500 años y de tanta relevancia para nuestro país en su contexto socio político. 
Por virtud de la Ley 15 del 26 de enero de 1959, somos parte integral de Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, ente de derecho público que este año conmemora seis décadas de existencia, cumpliendo su labor de regular y velar por el buen desempeño de los profesionales de estas especialidades quienes son responsables de proyectos y obras que debieran sustentar el progreso económico, el bienestar humano y el desarrollo equilibrado que es la base de la sostenibilidad ambiental y social. La Junta Técnica se encuentra en un proceso de modernización que le permitirá cumplir sus funciones, respetando sus valores de Transparencia, Responsabilidad y Eficiencia.
La SPIA ha liderizado y participado en acciones tendientes a garantizar nuestra soberanía profesional, sin circunscribirse a un enfoque primario de nacionalidad y extranjería. Consideramos que los procesos de globalización deben tener reglas y conductas claras para evitar una competencia desleal que pareciera ser una forma moderna de imposición de las grandes economías hacia los países más pequeños. Nuestros antecesores elaboraron en 1959 una ley adelantada a su tiempo que ha servido como documento de apoyo en las negociaciones en las que hemos participado al incorporar en su articulado un concepto fundamental: la reciprocidad. Como lo expresó uno de nuestros Expresidentes, “Estamos listos para sentarnos a negociar la liberación de fronteras cuando la apertura sea real y equitativa, en el marco de una sana e igualitaria competencia profesional.”  
A través de los vínculos entre la SPIA y las universidades se ha trabajado para que los futuros profesionales tengan el conocimiento adecuado de las leyes que nos rigen, del código de ética, las buenas prácticas del ejercicio profesional y de la importancia de estar agremiados.  Promovemos también la educación continua de ingenieros y arquitectos en procura de su perfeccionamiento profesional.  
¿Qué impulsa a algunos seres humanos a dejar de lado los intereses individuales para dar preponderancia al bien común? ¿Qué los motiva a comprometerse en un voluntariado al momento de participar en una organización como la SPIA, en lugar de buscar retribuciones? Al plantear estas interrogantes vienen a la mente los primeros mensajes del Papa Francisco en esta tierra istmeña cuando expresaba que “sólo se es capaz de defender el bien común por encima de los intereses de unos pocos, o para unos pocos, cuando existe la firme decisión de compartir con justicia los propios bienes”. La visión de Abel Bravo, primer presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros, precursora de la SPIA y la contribución de los 83 presidentes que han continuado su labor en conjunto con la membresía, son contrastantes en una sociedad en que impera el egoísmo, la apropiación ilegítima y la falta de transparencia. 
Compartiendo esa visión, la SPIA se encamina por la Ruta del Centenario, lista para enfrentar los desafíos de un nuevo siglo, como agente de cambio que con actitud crítica procura hacer transformaciones al orden social existente
La autora es la actual Presidente de la SPIA 2019-2020