Temas Especiales

28 de Nov de 2020

Juan Pablo García Farinoni

Columnistas

La Aduana frente al nuevo modelo global

A finales del siglo pasado, la República de Panamá decidió internacionalizar su economía, ingresando en el proceso globalizador, a base de una ape...

A finales del siglo pasado, la República de Panamá decidió internacionalizar su economía, ingresando en el proceso globalizador, a base de una apertura total de su economía, suscribiéndose formalmente a la Organización Mundial del Comercio. El comercio exterior se definió como uno de los principales motores del desarrollo económico del país, por lo que se negociaron distintos acuerdos comerciales, tratados de libre comercio e incluso, ingresando a procesos integracionistas de carácter económico, como Aladi y la Sieca, que permiten el acceso preferencial de sus productos a una gran cantidad de países a nivel mundial y viceversa.

La evolución de la relación con todos ellos, ha tenido resultados poco satisfactorios en cuanto a nuestras exportaciones, pues con la mayoría de ellos tenemos un déficit creciente en la balanza comercial, aunque es parte de los paradigmas del comercio internacional, por tanto, hay que jugar en base a las reglas del proceso. Un factor importante de esta problemática es la creciente falta de inversión privada con visión de mercado transnacional, además de productividad y competitividad de la economía panameña, originada por la ausencia de sistemas preferenciales que dinamicen y permitan reducir los costos de transacción de nuestro país. Esta situación se agrava con la inexistencia de una política coherente de comercio exterior, la falta de estrategias concretas en las distintas negociaciones comerciales suscritas, y defensa comercial a favor de nuestros intereses nacionales, de carácter constante en los órganos, organismos e instituciones de los sistemas económicos a los cuales pertenecemos como bloques.

Frente a este proceso de globalización del comercio, las autoridades aduaneras juegan un papel sumamente importante. El sistema aduanero de cada país forma parte de la estrategia política en materia de comercio exterior, por lo que el comportamiento de la administración aduanera obedecerá a dichas estrategias. Sin embargo, la coordinación horizontal en el nivel central de los esfuerzos sectoriales no solo promueve la eficacia de las políticas, sino la eficiencia y el crecimiento económico a largo plazo.

El ejercicio funcional de dicha estrategia comienza con el control y fiscalización de mercancías y medios de transporte, que se traduce sustancialmente en mejora de la recaudación tributaria, y conlleva espacios de seguridad en la comercialización de mercancías en territorio nacional. Pero en el marco del equilibrio, la Autoridad Nacional de Aduana debe ser una entidad que garantice y facilite el comercio internacional dentro de los procesos y procedimientos de ingreso y salida de bienes, apoyado por los auxiliares de la función publica aduanera, y de los funcionarios aduaneros con los conocimientos y competencias necesarias, y que estén constantemente capacitándose con las instituciones de enseñanza nacional reconocidas en materia aduanera, para el buen desenvolvimiento en este proceso de la nacionalización de las mercancías de forma eficaz y eficiente.

En términos generales, los papeles que desempeña la aduana son asesoría de políticas, implementación de políticas, facilitador comercial y proveedor de seguridad, además de las tradicionales de ser el ente recaudador de tributos arancelario y de hacer cumplir las regulaciones arancelarias, no arancelarias y administrativas para todos los productos que entran y salen del país, respetando los acuerdos internacionales.

Frente a este nuevo escenario global, se puede resumir en tres factores importantes y acciones primordiales para el desarrollo y cumplimiento funcional del servicio aduanero nacional.

En primer lugar, esta el control y seguridad territorial, diseñado para establecer las acciones a seguir por parte de los funcionarios de Aduanas en los Puestos de Control Aduaneros, y los auxiliares de la función pública aduanera, en aplicación de las normas que regulan el control del tránsito de mercancías y medios de transporte en el territorio nacional. La implementación de un control efectivo e inteligente, utilizando metodología de procesos, retroalimentación de inteligencia nacional e internacional, sanciones ejemplares por actuaciones contraria a la Ley Aduanera, y cumplir con compromisos internacionales en cuanto al trafico de mercancías, es de trascendencia para el cumplimiento de esta función.

Por otra parte, se encuentra el rol de las aduanas como institución de facilitación del comercio. Así está dispuesto en los distintos instrumentos jurídicos suscritos por la República de Panamá y en lo cual se compromete a generar mayor agilidad en el movimiento, el levante y el despacho de las mercancías, incluidas las mercancías en tránsito, además de establecer medidas para la cooperación efectiva entre las autoridades aduaneras y otras autoridades competentes en las cuestiones relativas a la facilitación del comercio y el cumplimiento de los procedimientos aduaneros.

Parte importante en este eje es la revisión de los distintos acuerdos internacionales, tratados bilaterales o multilaterales de carácter comercial suscritos por la República de Panamá, y que de alguna manera no se han homologado y armonizado en su totalidad normativas supranacionales, creando espacios de indefensión, simplemente por no hablar un idioma común en materia comercial generando interpretaciones legales, y por otro lado, instrumentos jurídicos internacionales también suscritos que puedan establecer cierta desventaja frente a los intereses nacionales por falta de poder de negociación en defensa de los agentes económicos panameños.

Por último, establecer una buena Administración Aduanera. La tarea de buscar la eficiencia en la administración aduanera no es fácil, debido a los constantes cambios y retos del comercio internacional, que han ido incrementando la dificultad y complejidad de las políticas comerciales, lo cual es consecuencia de la proliferación de acuerdos regionales, y mayor sofisticación de los mismos. Pero esta eficiencia de la administración aduanera se busca a través de la ejecución de las funciones y atribuciones institucionales que generen los mejores resultados, implementando acciones como la de gestión estratégica presupuestaria, satisfacción de servicios y análisis de riesgo, cobro efectivo de las obligaciones tributarias, generación de estadísticas del comercio exterior y, muy importante, el recurso humano técnico, con estabilidad y ambiente laboral agradable, con posibilidad de implementar de mejor manera la carrera aduanera y su capacitación constante en cooperación con la Escuela de Aduana de la Universidad de Panamá.

El correcto cumplimiento de estas funciones puede fomentar un mercado justo, garantizar la entrega oportuna y reducir los costos del comercio internacional, lo que conlleva a la optimización de la logística internacional y la ventaja competitiva de las empresas y de nuestra nación en la cadena de valor global, además de cumplir con el rol social de reducir el precio del bien, siendo más accesible al consumidor final.

PROFESOR DE DERECHO ADUANERO, UP.