Temas Especiales

23 de May de 2022

  • René Quevedo

Columnistas

Empleo juvenil SOS

‘Invertir en formar sin planificar e incentivar la creación de los espacios de estos jóvenes en la sociedad productiva es contraproducente y socialmente riesgoso'

Entre el 2008 y 2018 el Estado panameño invirtió más de $15.5 mil millones en educación, la economía creó 446 681 empleos y el número de estudiantes que entró al Primer Ciclo (7º año) entre el 2009 y 2012 aumentó en 182 %. Sin embargo, los graduandos de Educación Media solo aumentaron en un 2 % (2017 vs 2009), los desertores lo hicieron en 50 % y la deserción escolar en Educación Premedia y Media pasó de 54.5 % (2004-2009) a 63.7 % (2012-2017), un aumento de 9.2 puntos.

Más aún, los jóvenes menores de 30 años que obtuvieron uno de cada cuatro nuevos empleos generados entre el 2004 y 2008, solo lograron uno de cada 10 de los nuevos empleos creados a partir del 2009 y la edad promedio en los nuevos empleos formales es ahora 53 años.

Hoy, más que nunca, los jóvenes están buscando trabajo. Entre el 2014 y 2018 la Población Económicamente Activa (PEA) de 15 a 29 años aumentó en 37 343 jóvenes, prácticamente la misma cantidad registrada en los 10 años anteriores (2004-2014) juntos (38 975). Paradójicamente, los espacios para ellos en el sector productivo han disminuido casi en la misma proporción. Entre el 2004 y 2008 se generaron casi 80 % más empleos juveniles (62 897) que en los 10 años posteriores (35 071).

Por otro lado, en el 2008 había 227 220 jóvenes en ese rango de edad que no trabajaban ni estudiaban (Ninis), 27 % de esa población. 63 % eran mujeres y 79 % urbanos. Hoy tenemos 238 573 Ninis (25 %), 66 % de ellos mujeres y 69 % urbanos. En una década de mucho empleo, que vivió la Ampliación del Canal y donde se han invertido miles de millones en Educación, las cosas han variado poco.

Las implicaciones sociales de este fenómeno, concurrente con el "boom" que vivió el país, son profundas. El aumento en la población estudiantil y la deserción escolar, de manera simultánea con la importante disminución de la generación de espacios laborales para jóvenes, han creado condiciones favorables para la alienación social de un segmento que representa un tercio de la población en edad productiva.

No es entonces sorpresa que dicho segmento represente 61 % de los desempleados del país, 62 % de la población penitenciaria, uno de cada cuatro de ellos es un Nini y aporten dos de cada tres detenciones que hace la Policía Nacional. Tampoco debería serlo el hecho de que el 83 % de los jóvenes humildes en Panamá sienta que sus perspectivas laborales no han mejorado, que seamos el país latinoamericano con la mayor proporción de adolescentes que ve la educación como una "pérdida de tiempo" y la proporción de panameños víctimas de delito se haya triplicado entre el 2008 y 2016.

Entre el 2004 y 2014 se acometieron importantes proyectos de infraestructura, siendo la Ampliación del Canal el más relevante, con una inversión superior a los $5.5 mil millones, principalmente entre el 2010 y 2014. Esto ocasionó que entre el 2004 y 2014, el 52 % de la expansión del empleo viniera de tres sectores: construcción (que creó 105 mil empleos, duplicando su fuerza laboral), comercio y agricultura. A partir del 2014 esto cambió, y tres de cada cuatro nuevos empleos vienen de la logística, turismo, industria, salud y otros servicios, con requerimientos educativos diferentes a los requeridos en la década anterior.

Panamá genera predominantemente empleo urbano. En los últimos 10 años, nueve de cada 10 nuevos empleos se crearon en ciudades, ocho de esos nueve en el área metropolitana de la ciudad de Panamá, acelerando la migración de jóvenes del campo a la ciudad en búsqueda de mejores oportunidades laborales. Pero la empleomanía en sectores con bajos requerimientos de escolaridad, como la construcción (9.6 años aprobados) ha disminuido su ritmo.

A este fenómeno se agrega el hecho de que en los últimos cuatro años (2014-2018), cuatro de cada cinco nuevos empleos han venido de emprendimientos (nuevos independientes + nuevos patronos), mientras que solo el 9 % de la expansión del empleo ha venido de nuevos asalariados del sector privado, que hace 10 años aportaban 71 % de los nuevos empleos.

EDUCACIÓN NO ES IGUAL A EMPLEO. Esta requiere no solo recursos, sino PERTINENCIA. Invertir en formar sin planificar e incentivar la creación de los espacios de estos jóvenes en la sociedad productiva es contraproducente y socialmente riesgoso. Los jóvenes no pueden seguir siendo los grandes ‘marginados del boom'.

ASESOR EMPRESARIAL.

‘EDUCACIÓN NO ES IGUAL A EMPLEO. Esta requiere no solo recursos, sino PERTINENCIA'