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06 de Dec de 2019

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Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

Alerta al 'no retorno' climático

Una nueva cumbre para el análisis de las políticas climáticas asumidas por los diferentes Gobiernos a escala mundial se inició este lunes en la ciudad de Madrid, sede emergente ante la repentina cancelación de Santiago en Chile por acontecimientos suscitados en las últimas semanas.

Una nueva cumbre para el análisis de las políticas climáticas asumidas por los diferentes Gobiernos a escala mundial se inició este lunes en la ciudad de Madrid, sede emergente ante la repentina cancelación de Santiago en Chile por acontecimientos suscitados en las últimas semanas. Estratégicamente, esta cita de las Naciones Unidas debe considerar los avances del Acuerdo de París a cuatro años de su suscripción por casi todos los países del orbe.

La agenda del encuentro internacional COP 25 incluye un conglomerado de temas en que se procura dejar claro el rumbo que han llevado diferentes Estados para cumplir los acuerdos. Sin embargo, la ausencia de importantes actores genera un halo pesimista sobre el nivel de los compromisos asumidos y las estrategias concretas en la gran disyuntiva del desarrollo económico versus sostenibilidad del patrimonio natural.

Las últimas investigaciones y los balances hechos por la comunidad científica ofrecen un panorama sombrío sobre pronósticos en relación al cambio climático y se lanzan alertas hacia el irrefrenable rumbo que lleva la producción de gases de efecto invernadero y por tanto el calentamiento global. No se ha logrado detener de manera consistente la tendencia hacia el aumento de la temperatura promedio y en algunos lugares ya se exceden los límites críticos.

En el Acuerdo de París, se estableció el desarrollo de estrategias nacionales para impedir en todo el planeta una cota por encima de los dos grados Celsius de temperatura y mantener un índice similar al alcanzado antes de iniciar el ascenso desenfrenado. Hoy, unos días antes de entrar en la tercera década del siglo, las condiciones son en extremo delicadas para definir el futuro del comportamiento del clima y el conjunto de las actividades humanas.

Un grupo de científicos acaba de publicar en la revista Nature un balance de indicadores que denotan al acercamiento al punto de no retorno o umbral de estabilidad (“tipping points”, en inglés) y luego de su análisis han concluido que la evidencia demuestra que “estamos en un estado planetario de emergencia: ambos, riesgo y urgencia de la situación son agudos”. El estudio está suscrito por Timothy M. Lenton, Johan Rockerström, entre otros.

En la publicación, los autores plantean sobre el abrupto e irreversible destino del cambio climático y hacen un llamado hacia la necesidad de impulsar estrategias políticas y económicas en la dirección de las emisiones de los gases. Lógicamente que esto es el producto de la modificación del uso de suelos, la excesiva industrialización, la contaminación de las ciudades y un desenfrenado sistema de transporte urbano.

En su balance, el grupo de trabajo utiliza unos elementos de referencia (“tipping elements”), cuya medición desde diferentes variables y seguimiento produce los patrones que unidos brindan un diagnóstico para llegar a conclusiones sobre la gravedad de la Tierra en sus condiciones climáticas. Principalmente, se toma en cuenta el paso del Océano Glacial Ártico a Océano Ártico; la fusión de Groenlandia y la reducción de la selva boreal.

Además, la estabilidad de la península antártica; la alteración de la circulación termohalina (o corriente del golfo); alteraciones en intensidad y la frecuencia de la contingencia oceánica “El Niño” del Pacífico Sur; disminución de los monzones veraniegos en la India; aumento de la vegetación en África occidental, el Sahara y el Sahel; la conversión del 40 % de la selva amazónica en sabana y el polvo levantado del Sahara y las corrientes atmosféricas.

Estas mediciones, hacen llegar a las consideraciones críticas de los estudiosos y constituyen un irrefutable instrumento de constatación. Preocupa el escaso conocimiento de la población mundial sobre la gravedad del clima. Ojalá la cumbre de Madrid determine el importante papel de la educación y comunicación en revertir las amenazantes implicaciones para la vida futura. Apenas hay tiempo.

Periodista