Temas Especiales

14 de Jul de 2020

Orlando Segura J.

Columnistas

Peligro de los celulares en el aula

El uso del celular en los salones de clases será nuevamente la discordia entre docentes y estudiantes, al iniciar el año lectivo 2020. A decir verdad, este maravilloso aparato tecnológico que transformó al mundo, no ha sido valorado en su justa dimensión por los alumnos.

El uso del celular en los salones de clases será nuevamente la discordia entre docentes y estudiantes, al iniciar el año lectivo 2020. A decir verdad, este maravilloso aparato tecnológico que transformó al mundo, no ha sido valorado en su justa dimensión por los alumnos. Han convertido las aulas en escenarios de distracción, pues se dedican a prestar poca importancia al proceso de enseñanza – aprendizaje.

Las llamadas de atención de los docentes hacia ellos, no cesan. Son “adictos al celular” y lo peor de ello es que se resisten a cambiar de actitud, los fracasos escandalosos en las instituciones educativas de los últimos años, dan fe de los estragos causados por este aparato distractor.

Nuestros alumnos se caracterizan por ser nomofóbicos, pues una de las primeras actividades que realizan al levantarse es tomar el aparato y a chatear se ha dicho, en ocasiones con la anuencia de los padres igualmente, los estudiantes universitarios sufren de este mismo mal que pareciera no tener cura, inclusive recurren al celular para copiarse.

Ellos han contribuido de alguna manera, al empobrecimiento de la lengua de Cervantes, porque se la pasan chateando, prestan escasa importancia a la sintaxis, prosodia, ortografía y, en consecuencia, exteriorizan su actitud pusilánime hacia la lectoescritura, prefieren tener mil veces un celular en las manos que un libro, descuidan que el último guarda la semilla de la sabiduría.

Los enfrentamientos entre educadores y estudiantes han recrudecido en los últimos años. Los periódicos argentinos destacaron en primera plana, recientemente, que: “Un alumno de 14 años, golpea e insulta a un profesor que le había sacado el celular durante su clase”; en Colombia, “Estudiante golpeó a un profesor que le reclamó por usar el celular”; en Sudáfrica, “Una profesora golpeó violentamente a una alumna por usar el celular en clase”.

En otros países se han registrado situaciones similares. Los educadores somos conscientes de que los estudiantes, en la mayoría de los casos, no han valorado la importancia de esta biblioteca móvil y malgastan el tiempo en cosas superfluas, además se exponen al cibersexismo o ciberacoso.

La responsabilidad del educador es prevenirlos del peligro a que se exponen, porque los ciberpedófilos se las ingenian para atrapar a sus víctimas a través de las redes sociales.

Francia, portaestandarte del academismo europeo (s. XVIII), se vio forzada a tomar medidas urgentes y prohibió en las escuelas, colegios e institutos el uso de este aparato móvil, porque estaba afectando visiblemente el rendimiento académico de sus estudiantes, el acto controversial dejó intranquilos a los que se opusieron a la medida, que aprobó la mayoría de la Cámara Baja de la Asamblea Nacional y fue uno de los ases que utilizó el presidente Emmanuel Macron en su campaña electoral.

Docente