Temas Especiales

07 de Jul de 2020

Avatar del Jorge Luis Prosperi Ramírez

Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

Lecciones desde Singapur: eficiencia, compromiso social y solidaridad

“[…] una diaria comunicación de riesgos a la población. [...] oportuna, precisa y transparente; determinando que la población confíe en las autoridades más que en rumores y desinformación”

Ya he señalado en un artículo previo que, la medida más efectiva para revertir el crecimiento epidémico, la llamada “supresión”, debe ser la opción de política preferida. Esta requerirá una combinación de distanciamiento social de toda la población, detección oportuna y rápida de casos, aislamiento de casos en el hogar y cuarentena en el hogar de sus familiares; a lo que se suma el cierre de algunos negocios, escuelas y universidades. Palabras más o menos, eso es lo que venimos haciendo en Panamá, pero nos está faltando el compromiso real y efectivo de la población, que se resiste a quedarse en casa y es la principal causa del aumento de casos en el territorio nacional.

Para demostrar que podemos contener la epidemia, comparto en esta oportunidad lo que viene llevando a cabo Singapur para contenerla en su territorio. Subrayo de entrada que ese país asiático solo ha reportado 385 casos y ninguna defunción hasta el día de ayer. Puede haber lecciones para replicar en nuestro territorio.

Para comenzar es importante recordar que Singapur fue una de las áreas más afectadas en el brote de SARS de 2003, y desde entonces el país ha mantenido el esfuerzo para enfrentar un nuevo brote. Esa es la primera lección: no olvidar las lecciones aprendidas, sino construir sobre ellas. Por otro lado, Singapur también aprendió que el liderazgo y la dirección claros son críticos para garantizar una respuesta coordinada en todos los sectores. Esa experiencia les permitió crear una Fuerza de Tarea de Ministerios Múltiples para proporcionar coordinación central para un manejo de la crisis por parte de todo el Gobierno, antes de que tuvieran su primer caso COVID-19.

En ese contexto, me alegró comprobar, en todas las publicaciones, que Singapur está llevando a cabo intervenciones que no son ajenas al conocimiento de todos nosotros en el planeta. Es decir, no están inventando el agua tibia, están haciendo lo que sabemos que hay que hacer, pero la diferencia ha sido la eficiencia de las intervenciones del sistema, junto con el compromiso y la solidaridad de una población acostumbrada a la obediencia civil y que confía en su Gobierno.

Así, los expertos señalan que las características clave de la gestión de la epidemia han sido: la acción rápida, la realización exhaustiva de pruebas y un seguimiento implacable para que todas las personas que tuvieran síntomas fueran puestas en aislamiento y constante control. Por ejemplo: la mayoría de los casos se detectó mediante la aplicación de la definición del caso en el punto de consulta médica o mediante el rastreo de contactos.

No menos importante es el fortalecimiento de la capacidad de resolución del sistema de salud en todos sus niveles, para realizar diagnósticos tempranos y tratar a los enfermos en todas las etapas de la enfermedad. Por ejemplo: se activó una red de más de 800 clínicas de preparación para la salud pública (PHPC), para mejorar el manejo de las infecciones respiratorias en el entorno de atención primaria.

Y, una pieza clave de la respuesta, ha sido el enfoque a nivel comunitario, centrado en la responsabilidad social, apoyada en una diaria comunicación de riesgos a la población. Esta ha sido oportuna, precisa y transparente; determinando que la población confíe en las autoridades más que en rumores y desinformación.

Al final, las diferentes fuentes consultadas, concluyen que la detección temprana de casos a través de la vigilancia y el rastreo agresivo de contactos en torno a casos conocidos, apoyada en una comprometida participación social, han sido los pilares para ayudar a contener la propagación del brote en Singapur. Junto con el efectivo distanciamiento social, permiten que la epidemia se maneje sin una interrupción importante en la vida diaria. Nos toca a los panameños cumplir con nuestra parte para que así sea.

Médico, miembro de la Comisión Asesora del Minsa para enfrentar la Epidemia del Coronavirus.