Temas Especiales

31 de May de 2020

Ricardo Cochran Martínez

Columnistas

¿Cómo se establecería un Gobierno mundial? (II)

En la actualidad tenemos una serie de confrontaciones y contradicciones en el accionar de los Gobiernos nacionales. Las mismas datan del periodo de las entreguerras, entre 1929 y 1939.

En la actualidad tenemos una serie de confrontaciones y contradicciones en el accionar de los Gobiernos nacionales. Las mismas datan del periodo de las entreguerras, entre 1929 y 1939.

Durante ese periodo, la cosecha de la masificación o “civilización de las masas” permitió el sufragio popular y en Europa conllevó a la aparición de regímenes antidemocráticos, como el fascismo y el nazismo, ambos imbuidos de un fuerte nacionalismo que compartió con la democracia liberal, fuese presidencialista o parlamentaria o monarquías representativas y el comunismo en la antigua URSS.

Todos estos sistemas políticos estuvieron en pugna antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Y, posteriormente, en el periodo de la Guerra Fría, de 1948 a 1989. Obviamente, el fascismo y el nazismo fueron derrotados y condenados al ostracismo político.

Bien, hasta la caída de la URSS, en 1989, se pensaba que se llegaría inevitablemente a un conflicto nuclear. El signo del siglo XX por el desarrollo tecnológico, científico y militar hacía suponerlo con toda realidad. El exterminio, y las fábricas de la muerte, fueron utilizados por todos los bandos, llámese Unión Soviética o Estados Unidos.

Cuando cae el comunismo en Europa, se pensó que era el fin definitivo de una era; Francis Fukuyama, en su obra “El fin de la historia y el último hombre”, menciona la inmediata globalización económica, sustentada en un sistema político único; es decir, la democracia liberal, la cual necesitaba tres pilares fundamentales, un Estado de derecho, un Gobierno representativo y una economía libre de mercado.

Exponiendo, además, que con Gobiernos autoritarios y represivos no se podría adelantar nada, este tipo de Gobierno tenía que desaparecer.

Fukuyama dejó la puerta abierta a una consideración que en ese momento no se veía muy claro. Y paso a exponerlo.

En 1945 se crea las Organización de las Naciones Unidas, la cual, en su artículo primero sobre sus propósitos y principios, dice: “Mantener la Paz y Seguridad Internacionales y tomar medidas eficaces y colectivas para eliminar amenazas a la paz mundial” y para ello se crea el Consejo de Seguridad que persigue los fines ya mencionados.

En este consejo se encuentran con poder los cinco grandes: China, Rusia, Estados Unidos, Inglaterra y Francia. En este mismo consejo podemos percibir desbalance; pero el punto es que desde 1945, tras el fracaso de las Sociedades de Naciones en prevenir la Segunda Guerra Mundial que pudo acabar la civilización; se le dio a este organismo un alcance mundial, jamás antes visto.

En el siglo XXI solo existen tres organizaciones que pueden someter a cualquier país, en búsqueda de la “paz y armonía internacional”, la ONU, el Fondo Económico y la Organización Mundial de la Salud. Política, Economía y Salud.

Cuando Fukuyama predijo el fin de la historia no se equivocó, solo que no vio cuál historia estaba acabando y es la de los sistemas políticos nacidos entre el siglo XVIII y en el siglo XX.

Las democracias, los comunistas, los sultanatos, las monarquías son sistemas políticos del “antiguo régimen”; y en la actualidad hay otro poder importante: las multinacionales, las grandes corporaciones con gran mercado y masificación de individuos de todos los niveles y de todos los países; no lo olvidemos, grandes recursos económicos, tecnología y redes de comunicación; actuando sobre esa masificación que tanto la democracia como el comunismo ayudaron a construir. Y que tiene en el cuarto poder un gran aliado. El aspecto religioso, cada uno sintonizara el canal de su agrado. La idea me parece anatema, pero posible, por los medios de comunicación y el poder de las redes. Yo en lo particular no abandonare a Dios.

Entonces ¿cuál es el panorama para este siglo XXI? La Pandemia actual pone en aviso a la OMS. En el plano económico, los países y sus Gobiernos resienten su economía, cuando pase esta problemática, los préstamos y el financiamiento endeudarán a todos los Gobiernos del mundo; y en esa ola los países autoritarios, represivos y sin Estado de derecho serán removidos. Y en los Estados democráticos sometidos, cuestionados, sus dirigentes acabados junto con sus partidos políticos; es decir, la masificación de su poder se verá totalmente reducida. Solicitando ayuda a la ONU.

Con ello, compatriotas, habremos entrado en la era que Fukuyama no predijo que sería el advenimiento no de Gobiernos de democracias liberales nacionales, sino la de un solo Gobierno mundial, en donde sus estructuras para manejarlo están expuestas a nuestra vista desde 1945. Salud, compatriotas.

Profesor de Filosofía e Historia.