Temas Especiales

31 de Oct de 2020

Avatar del Modesto A. Tuñón F.

Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

Nuevo pacto con el entorno

Los gestores políticos a escala planetaria han estado en un proceso de planificación de estrategias. Sus respectivos países requieren cumplir con los compromisos firmados en el Acuerdo de París, de 2015, en que los signatarios se han propuesto mantener las temperaturas promedio debajo de 2 grados.

Los gestores políticos a escala planetaria han estado en un proceso de planificación de estrategias. Sus respectivos países requieren cumplir con los compromisos firmados en el Acuerdo de París, de 2015, en que los signatarios se han propuesto mantener las temperaturas promedio debajo de 2 grados. Por primera vez se determinó una causa común para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos, cuyos indicadores ya se sienten.

Sin embargo, en medio de tales circunstancias, desde finales de 2019 y todo el inicio de 2020, una nueva coyuntura ha surgido; su gravedad llega a modificar las principales características de vida humana a escala global. La crisis sanitaria, consecuencia de la expansión del virus Covid-19, ha alcanzado la dimensión de pandemia y ha confinado no a una parte, sino a la población total, cercada por un inminente padecimiento irrefrenable.

Ese es el contexto como se llega este año a la celebración del Día Mundial del Ambiente, el 5 de junio, establecido por la Organización de las Naciones Unidas desde 1977, pero que se conmemora desde 1974. Diferentes organizaciones e instituciones en casi todas las regiones se dedican a realizar actividades que procuran llevar a sus sociedades el mensaje de la necesidad de alcanzar una mejor relación con la naturaleza.

Los objetivos principales de esta fecha son “brindar un contexto humano, motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sustentable y equitativo; promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y fomentar la cooperación para que el medio ambiente sea sostenible”. La consigna es motivar hacia proteger los recursos naturales y garantizar el futuro.

Paradójicamente, el origen de la pandemia ha estado circunscrito a un inadecuado manejo de especies silvestres en China. El virus alojado en animales, que fueron consumidos por humanos, logró internarse en el organismo de estos últimos y allí mutar, expandirse con rapidez y ocasionar patologías cuya evolución ha constituido un nuevo reto para los investigadores y científicos que buscan una urgente vacuna que detenga el ritmo letal.

La crisis sanitaria ha sido de tal impacto, que ha conmovido no solo el ámbito de la salud; también ha afectado las condiciones sociales, económicas y hasta política que sirven de base a la sociedad actual. No importa el nivel de desarrollo, la morbilidad y mortalidad han estremecido las bases de la vida moderna y las reglas que definen la realidad han desaparecido para poner a la supervivencia como principal meta de la cotidianidad.

Esta celebración del Día Mundial del Ambiente se ha convertido además en un nuevo desafío que busca precisar otros escenarios y posibilita crear capacidades nacionales para superar la amenaza que se cierne hoy sobre la humanidad. Esto implica también modificar nuestro papel en función del entorno y por tanto, adquirir la conciencia de que no se puede prolongar esa tradicional conducta frente al agua, el suelo, el aire y evitar su contaminación.

Si algo ha dejado este periodo de llegada del coronavirus, es la vulnerabilidad que abarca a los diferentes sectores y la mutua dependencia con el contorno natural. La explotación irreflexiva ha llevado a niveles extremos, que ponen incluso en peligro el calentamiento del clima hasta el punto de que se hace peligroso para la seguridad de los asentamientos y que, con perniciosas consecuencias, pone en peligro la propia vida.

Estos meses vividos en el encierro hacen reflexionar sobre lo inexorable de considerar nuevos patrones que esclarezcan que la única forma de cuidarnos depende de cómo se promueva una producción que cambie el acento del deterioro de las fuentes naturales. La sostenibilidad por otro lado, es una perspectiva obligada para integrar los emprendimientos y asegurar el porvenir de todos.

Periodista