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12 de Apr de 2021

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Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

¿Qué significa el Rt?

Luego de cinco meses de epidemia de COVID-19 en Panamá, los ciudadanos hemos incorporado en nuestras conversaciones diarias el llamado número de reproducción del virus en un período determinado, mejor conocido como Rt.

Luego de cinco meses de epidemia de COVID-19 en Panamá, los ciudadanos hemos incorporado en nuestras conversaciones diarias el llamado número de reproducción del virus en un período determinado, mejor conocido como Rt. Lo hacen las autoridades políticas, los empresarios, y la población que escucha todos los martes el avance de la epidemia y el comportamiento de este indicador. Lo hacemos en las redes sociales, en los medios disponibles y en las plataformas virtuales que están de moda. Nos asustamos cuando aumenta por encima de uno, porque suponemos que está creciendo el brote y; nos llenamos de confianza y esperanzas cuando disminuye, porque creemos que estamos controlando la epidemia. En ese sentido, comparto con ustedes algunas consideraciones sobre el valor del indicador para la toma de decisiones y como orientador de nuestra conducta.

Para comenzar, recordemos que el número de reproducción (R) mide la propagación de la infección en una población. Si R es dos, dos personas infectadas, en promedio, infectarán a otras cuatro, quienes infectarán a otras ocho, y así sucesivamente. Pero cuando los políticos, los científicos y los ciudadanos hablan de R, generalmente se refieren a otra variante llamada Rt (a veces llamada Re, o “R efectiva”), que se calcula con el tiempo a medida que avanza un brote y considera cómo algunas personas podrían haber ganado inmunidad, ya sea porque han sobrevivido a la infección o han sido vacunadas. Y este número, subrayo, es una estimación retrospectiva: los modeladores de enfermedades observan los números actuales y anteriores de casos y muertes, hacen algunas suposiciones para encontrar números de infecciones que podrían haber explicado la tendencia y luego derivan R a partir de ellos.

Como consecuencia de ello, el Rt es una estimación del número promedio de personas que cada persona con la enfermedad llega a infectar. Como representa un promedio nacional, puede pasar por alto la situación en las provincias y corregimientos. Y al revés, como ya nos ha ocurrido, un aumento súbito de casos en un pequeño conglomerado local puede causar cambios en el promedio regional del Rt. Además, la elaboración del Rt se hace a partir de los casos confirmados y las defunciones, también confirmadas. Pero, si esa información viene con un retraso importante, como también nos ha ocurrido, la estimación del Rt también se retrasa, y pierde valor para la toma de decisiones en tiempo real. Y no perdamos de vista que la validez de la información sobre los casos se basa en la eficacia del sistema de trazabilidad, desde que se toma la muestra de laboratorio, intenso seguimiento hasta que se aísla a las personas positivas.

En ese sentido, los expertos citados en la prestigiosa revista Nature, subrayan que, “el Rt es una estimación imprecisa que se basa en suposiciones. Por tanto, no captura el estado actual de una epidemia y puede subir y bajar cuando el número de casos es bajo. Puede ocultar variaciones locales. Demasiada atención podría oscurecer la importancia de otras medidas, como las tendencias en el número de nuevas infecciones, muertes e ingresos hospitalarios, y encuestas de cohortes para ver cuántas personas de una población tienen actualmente la enfermedad o ya la han tenido”.

Hasta aquí es claro que el Rt posee limitaciones inherentes a su significado y las metodologías para su estimación. Pero, por favor, no me malinterpreten, no se trata de restarle importancia al número de reproducción del virus, todo lo contario. Es un indicador fundamental para la gestión de la epidemia, y tiene particular importancia para nosotros que estamos avanzando en la apertura de bloques económicos y nos encontramos a las puertas de un levantamiento progresivo de las medidas de confinamiento que padecemos desde hace cinco meses. El asunto es que no puede ser utilizado de forma aislada para tomar decisiones sobre dónde y cuándo levantar la cuarentena o abrir negocios. Hace falta complementar el análisis con la información real de casos y defunciones reportadas diariamente y acumuladas; así como las tendencias, y lo más importante, los casos activos de cada corregimiento.

Eso, y subrayo, lo tienen claro las autoridades cuando se toman decisiones sobre dónde avanzar con la apertura económica, evaluando no solo el Rt, sino haciéndolo en conjunto con la incidencia de casos, defunciones y actividades de trazabilidad en determinado territorio. Pero es de suma importancia que la población también lo incorpore en su imaginario colectivo y no se confíe en las cifras del Rt para modificar sus hábitos y costumbres. Si descuidamos confiados el uso de las mascarillas y el distanciamiento físico, aumentarán los casos, las defunciones, y el famoso Rt.

Médico, exrepresentante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).