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18 de Sep de 2020

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Ernesto A. Holder

Columnistas

El peligro de las frivolidades y las idioteces

Es un desatino de proporciones mayores cambiar el nombre de las esclusas del Canal Ampliado. Los tiempos no están para eso y, desde un razonamiento más fundamentado en los eventos históricos, no creo que al mismo Omar Torrijos le hubiese parecido una buena idea.

Es un desatino de proporciones mayores cambiar el nombre de las esclusas del Canal Ampliado. Los tiempos no están para eso y, desde un razonamiento más fundamentado en los eventos históricos, no creo que al mismo Omar Torrijos le hubiese parecido una buena idea. Fue una lucha generacional desde 1903 y la propuesta de marcar la huella más visible de la ruta, el Canal de Panamá; es un desacierto que excluye a varios sectores históricos de la población. Paso a otro tema.

No sé cuánto le cuesta a la humanidad en términos económicos las frivolidades o idioteces cometidos por personas y que afecta la vida y el bienestar de muchos. Es decir, el dinero que se gasta en estos actos tan dañinos pudiera ser agregado a otros gastos que se hacen en el mundo con el fin de aliviar la hambruna, por ejemplo, en sectores críticos del mundo.

Hace unos días, la revista Vogue tituló una noticia que circuló a nivel internacional de la siguiente manera: “Meghan Markle y el príncipe Harry ya no le deben nada al público: 'es el comienzo de una nueva vida'”. Era en referencia a lo gastado en la remodelación del palacio donde iban a vivir. “Cuando la pareja decidió retirarse de sus funciones principales en enero, prometieron devolver el dinero: aproximadamente 2,4 millones de libras, o 3,1 millones de dólares. Ahora, una semana después de que se anunciara su (supuestamente muy lucrativo) acuerdo con Netflix, lo han hecho”. Señaló Vogue.

De la mano de su esposa Meghan, Harry parece haber reevaluado su vida y su presencia en el mundo desde una perspectiva alineada con la visión que se le atribuía a su difunta madre, la princesa Diana. Las frivolidades históricas de la realeza británica son asfixiantes y no es cualquiera que está dispuesto a someterse a tanto control y escrutinio. Meghan Markel dejó eso en evidencia desde el primer momento. O tal vez el hecho de que Harry se encuentra en la sexta posición de sucesión a la corona le habrá permitido evaluar mejor las incomodidades de su esposa y aceptar que otras formas de hacer una vida digna, son posible.

En un trabajo publicado el pasado 20 de marzo por CNN en línea, Ivana Kottasová y Aleesha Khaliq, detallaron que, de 10 familias reales de Europa, la reina Isabel II y su familia le cuestan anualmente al pueblo británico 107 millones de dólares; Mónaco, $54 millones; Holanda, $49 millones; Noruega, $49 millones; Bélgica, $15, solo por mencionar algunos.

Donald Trump dice idioteces. No están fundamentados en una postura ideológica ni con un fin posterior concreto. Una gran parte de sus seguidores, igualmente, dicen las más ridículas y peligrosas idioteces para defenderlo. El libro titulado “Rage”, de Bob Woodward, no solo lo retrata como un enfermo narcisista, sino también le pone marco al bajo nivel de su intelecto y capacidad de razonamiento. Los medios subrayaron, entre otras cosas, que: “Trump le reconoció a Woodward el 7 de febrero, describiendo el virus como 'más mortal que incluso una potente gripe'…”, incluso cuando declaró públicamente que COVID-19 no era más dañino que la gripe estacional. “Esto es algo mortal”, le dijo a Woodward en ese momento.

El costo en vidas por la falta de acción de un personaje como este, casi 200 mil estadounidenses, no debería dejar tranquilo a los que lo apoyan con fines perversos, esos que, con las distracciones cotidianas de Trump, llevan adelante una agenda político-ideológica que se extenderá por décadas en el funcionamiento sociopolítico y particularmente legal de esa nación.

La nota de CNN señaló que: “Harry y Meghan se unirán a muchos de los otros nietos de la reina que trabajan fuera de la familia real”, puede ser el inicio de una nueva conducta de esa familia ante las realidades del siglo XXI. Donald Trump, se las verá con Joe Biden dentro de 50 días. Los que incendiaron el bosque en California para dar a conocer el sexo de su futuro bebé ya tienen un cuento para echarle al niño o la niña. Peligroso, muy peligroso seguir viviendo a merced de las frivolidades e idioteces de los que tienen algo de poder o viven en la nebulosa inconsciente. ¿Cuánto nos cuesta todo esto? ¿Cuántos más morirán antes de que lo corrijamos?

Comunicador