Temas Especiales

29 de Oct de 2020

Lelany Urriola Chérigo

Columnistas

Nueva economía mundial: tecnología digital en el mercado laboral

En sinergia con el BID, consultores internacionales, organizaciones y otras universidades privadas, la semana del 28 de septiembre al 2 de octubre, se efectuó el primer seminario internacional virtual en el Centro Regional Universitario de Coclé-Universidad de Panamá.

En sinergia con el BID, consultores internacionales, organizaciones y otras universidades privadas, la semana del 28 de septiembre al 2 de octubre, se efectuó el primer seminario internacional virtual en el Centro Regional Universitario de Coclé-Universidad de Panamá. En este se presentaron temas relacionados con la economía y finanzas de la empresa digital, estadística de la salud en la pandemia e investigación científica aplicada. Diversos enfoques de suma importancia fueron presentados por expositores de reconocimiento nacional e internacional.

Recopilando muchas de las temáticas expuestas, nos interesó, particularmente, la desarrollada por el consultor en temas de Economía Digital, Edgardo Luzcando, con su exposición “Economía y finanzas de la empresa digital del siglo XXI.

Me permito expresar la siguiente reflexión.

Desde hace muchos años el uso de la tecnología digital era evidente en el campo de la Economía y Finanzas empresariales. No obstante, a nivel del ejercicio de la docencia, se dilataba su aplicación por diversas razones: rechazo al cambio, miedo a lo desconocido y la necesidad de contacto físico con los estudiantes, entre otras.

Lo cierto es que, en marzo de este año, la pandemia afectó al mundo entero a causa de la COVID-19. Este hecho nos obligó a ajustarnos a una nueva normalidad en todos los ámbitos ya señalados. Específicamente en el mercado laboral.

Esto forzó una variante para una nueva economía.

Implicó aceptar y aplicar el emprendimiento digital en las actuales y nuevas generaciones como un hecho inminente para ajustarse a la nueva realidad.

El cambio llegó para quedarse y lo que se vislumbra es precisamente una tecnología constante, en avanzada que supera la velocidad que ya existía antes de la COVID-19.

Familiarizarnos con la tecnología digital en el mercado económico debe no solo asimilarse, también mejorarse por su característica de variante permanente. Es menester, para alcanzar el aumento de la productividad requerida a nivel empresarial, profesional y personal, dada la nueva exigencia demandada.

No es la primera vez que surgen nuevas tecnologías digitales ciertamente, pero estas deben ser controladas por la inteligencia cognitiva del hombre, precisamente para dar respuesta a los problemas de orden económico que siempre han surgido y lo harán en todos los tiempos. Esto es así, dado que la cuarta revolución digital, simplemente prevalecerá en nuestra nueva historia de vida.

Sin embargo, es imprescindible que el ser humano no olvide la necesidad de encontrar el equilibrio del vínculo entre el uso de esa tecnología digital y el rescate de lo social. De lo contrario, la humanidad sucumbirá en un abismo mayor que el observado en la comunicación entre los individuos. Existir como autómatas, controladores, dominadores y expertos en el uso de dicha tecnología no debe ser el fin de una sociedad. El enfoque sería en vía contraria. Una humanidad integrada con valores, dominando la tecnología empresarial, educativa y personal para producir, avanzar y mejorar eficaz y eficientemente los recursos productivos existentes de un país que redunden en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de todas las naciones del mundo. De lo contrario, la pandemia generada por la COVID-19, no habrá surtido ningún efecto ni enseñanza alguna en la valoración de la vida que, al final del camino, es la mayor riqueza económica y social del ser humano.

Docente universitaria, Facultad de Economía, CRU-Coclé.