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29 de Ene de 2023

  • Zelfa Pinilla

Columnistas

Vencer al miedo para vencer al cáncer

En todo el mundo, el cáncer de mama en mujeres mayores de 35 años ha aumentado drásticamente. Antes, muchas mujeres perdieron la vida por desconocer información sobre lo que padecían.

En todo el mundo, el cáncer de mama en mujeres mayores de 35 años ha aumentado drásticamente. Antes, muchas mujeres perdieron la vida por desconocer información sobre lo que padecían. Durante la década de 1960 se inventó el mamógrafo, máquina de radiología muy útil en el diagnóstico de este cáncer. En nuestros días, cada año se desarrolla una campaña para concientizar sobre la importancia del diagnóstico temprano, herramienta valiosa para incrementar las posibilidades de conservar la vida.

Sí, el cáncer de mama puede ser diagnosticado a tiempo. Pero hay un obstáculo que impide ejercer esa prevención, y no es el problema económico, como ocurre en otros casos, es el miedo a la realidad. Y con miedo no se puede vencer al cáncer.

Sentir miedo es algo natural, pero dejarse llevar por el miedo nos arrastra a la depresión y a la inacción, otras maneras en que la enfermedad nos paraliza y nos vence. Por miedo, preferimos ignorar el bultito percibido en un seno, y seguimos una vida “normal”, procurando erradicar el pensamiento de nuestra mente. Así damos paso a que la enfermedad avance hasta que llega a manifestar síntomas nefastos e irreversibles.

No estoy hablando de suposiciones. Yo pasé por todo eso. Una vez que el autoexamen me indicó que había algo fuera de lo común, reaccioné con miedo, y ese miedo comenzó a controlar mi voluntad y a paralizarme. Pero logré sobreponerme a esa reacción natural hasta llegar al convencimiento de que es necesario agotar todas las vías con el fin de encontrar el tratamiento indicado. Recuerdo que guardé silencio y solo informé a mi familia cinco días antes de la cirugía que me indicaron los médicos.

Muchas mujeres se me han acercado luego para decirme: “Tú sí eres valiente”. Algunas de ellas ya han percibido un indicio de que requieren atención, pero están en la fase de enfrentarse al miedo. No es que sea valiente, yo también me sentí así. Sin embargo, estimada amiga, antes de que la enfermedad llegue a hacerlo, el miedo puede arrebatártelo todo. Por esa razón, tu primera batalla la debes librar contra ese sentimiento paralizador.

Puedo agregar que el miedo no se va a aparecer solo al principio; no; el camino que nos lleva a enfrentar la enfermedad y a vencerla pasa por muchas etapas en que volverá a surgir ese miedo: la quimioterapia, la radiación, la pérdida del cabello, la disminución de la belleza externa. Como una persona que ha caminado por ese sendero, te puedo decir que también la vida está llena de obstáculos y, viéndola bien, es un reto permanente, ¿o no?

Luchar contra el cáncer es otro de esos retos. Solo que, al final, no aspiras a una meta más, aspiras a conservar la vida, a tu familia, a aquellos para quienes tú eres muy importante. Esta lucha es un compromiso contigo misma, pero también con todos los que te aman o dependen de ti.

No olvides aprender sobre el autoexamen y, en caso de algún indicio de enfermedad, no dudes en buscar atención médica. Dios te regaló la vida; por ti y por los tuyos, cuídala.

Docente universitaria, paciente del Instituto Oncológico Nacional (ION).