Temas Especiales

05 de Dec de 2020

Edgardo Molino Mola

Columnistas

Justicia evasiva

La expresión “sacar el cuerpo”, significa: evitar, eludir, no enfrentar una cosa. Y esto es lo que hacen algunos tribunales panameños, que tienen por misión fundamental controlar la arbitrariedad y la violación de la Ley, de proteger los derechos, vida, honra y bienes de todos los nacionales y extranjeros que habitan en nuestro territorio.

La expresión “sacar el cuerpo”, significa: evitar, eludir, no enfrentar una cosa. Y esto es lo que hacen algunos tribunales panameños, que tienen por misión fundamental controlar la arbitrariedad y la violación de la Ley, de proteger los derechos, vida, honra y bienes de todos los nacionales y extranjeros que habitan en nuestro territorio.

Esos tribunales, lamentablemente, fallan, pero no de fallar, decidir; fallan al equivocarse o preferir darle más importancia a la forma que al fondo de los casos legales y constitucionales que atienden.

La Constitución y la Ley son muy claros cuando establecen que el objeto del proceso es el reconocimiento de los derechos establecidos en la ley sustancial, esto es que no se sacrificará el derecho por cuestiones de forma. Y esto es lo que están haciendo, sacrificando el derecho y protegiendo a sus violadores, al desechar lo principal sobre lo accesorio. Pero ¿por qué ocurre esto?, si estamos ante un mandato claro de que su deber es proteger a las personas de la arbitrariedad de cualquier órgano de Gobierno y que el derecho es más importante que la forma; de acudir a solicitar protección a los tribunales, que se le permita el acceso a la justicia, a tener una tutela judicial efectiva y no evasiva.

Se me ocurren varias cosas: 1. jueces o magistrados que se sienten comprometidos con quienes los nombran, para ocupar esos cargos; 2. por temor reverencial, y entonces no están calificados para administrar justicia; 3. porque no miden las consecuencias de sus decisiones o les importan más aquellos a los que se sienten subordinados; 4. por pereza de resolver lo más complicado y se van por lo más fácil; 5. por otras causas, algunas muy deleznables, que no me atrevo ni siquiera a pensar; 6. porque el puesto le queda muy grande a gente que, sin méritos, llega a esas altas posiciones; 7. por enfriar o congelar los casos lo más posible para, cuando llegue el fallo, sacar el cuerpo, pues a la gente ya se le olvidó o se le pasó un poco la indignación.

Mientras el juzgamiento, nombramiento y presupuesto de los magistrados de la Corte dependan de los poderes a los cuales principalmente tienen que controlar, seguiremos con una justicia evasiva, “sacacuerpo” y sacrificando el derecho a favor de los poderes que los juzgan, nombran y de los cuales depende su presupuesto.

Quiero terminar añadiendo algunos pensamientos puntuales sobre lo dicho. LOS MAYORES ENEMIGOS DE LA LIBERTAD NO SON LOS QUE LA OPRIMEN, SINO LOS QUE LA DESHONRAN, Vicenzo Gioberti.

Ningún poder sobrepasará el de la justicia y el poder judicial será independiente encargado de la honorable misión de defender la Constitución, defendiendo la justicia y protegiendo los derechos y libertades. (Constitución de Egipto de 26 de diciembre de 2012).

NO SE SACRIFICARÁ LA JUSTICIA POR LA SOLA OMISIÓN DE FORMALIDADES, Artículo 340 del Proyecto de los Notables.

Exmagistrado de la CSJ.