Temas Especiales

10 de May de 2021

Aramís Averza C.

Columnistas

Congruencias académicas, en algunas universidades privadas

Contrario a la expresado en el artículo anterior, nuestras investigaciones encontraron que ciertas universidades privadas (al igual que la Universidad de Panamá), se han mantenido con sus horarios matriculados, en los cuales sus profesores están dando clases virtuales, además de tener la disposición de atender a sus estudiantes 24/7, a través de sus grupos de WhatsApp y correo electrónico que han creado.

Contrario a la expresado en el artículo anterior, nuestras investigaciones encontraron que ciertas universidades privadas (al igual que la Universidad de Panamá), se han mantenido con sus horarios matriculados, en los cuales sus profesores están dando clases virtuales, además de tener la disposición de atender a sus estudiantes 24/7, a través de sus grupos de WhatsApp y correo electrónico que han creado. Las mismas, en adición, se han dado a la tarea de convalidar los créditos de las otras universidades en forma justa y rápida, lo que ha motivado a muchos estudiantes a migrar hacia ellas, pues se sienten atendidos como Dios manda, como esperanzas universitarias.

Me comentaba un amigo profesor de la Universidad de Panamá, que, durante el primer semestre de la pandemia, había tenido inconvenientes para desarrollar las clases a sus estudiantes, los cuales viven por todo el territorio nacional; Chiriquí, las provincias centrales, Panamá, Colón e incluso Darién.

La falta de fluido eléctrico o de internet, en su residencia o en las de sus estudiantes, fue una molestia permanente; sin embargo, para minimizar esto, compró planes con internet, en las dos compañías que lo ofrecen en Panamá. “Así, cuando una me falla, tengo la otra y difícilmente me quedo sin poder comunicarme con mis estudiantes”, me dijo. “Utilizamos, dependiendo de la disponibilidad, diferentes plataformas para videoconferencias: Microsoft Teams, Google Meet, Zoom, Cisco e incluso WhatsApp (que permite llamadas y videoconferencias hasta para ocho personas). El uso de estas plataformas se complementa con el envió de material académico masivo, mediante el uso de distintos correos electrónicos (mayormente en formato pdf), como Yahoo, Hotmail y Gmail”.

“Incluso, estas herramientas, nos han permitido el honor de participar en la presentación final y defensa del trabajo de tesis de varios licenciados; hoy orgullosos de haber podido culminar exitosamente con esta etapa de sus estudios”.

Con la sumatoria del conjunto de actividades que se pueden implementar, más el interés de los estudiantes y la disposición de buenos profesores, definitivamente que podemos sacar adelante nuestro desarrollo académico, de manera que esta pandemia se convierta en un futuro, en un cuento anecdótico que molestó, pero que no pudo impedir la continuidad de nuestras esperanzas académicas universitarias hacia la culminación exitosa de sus carreras.

Me parece que ya es tiempo de que algunos dueños de las universidades privadas tomen conciencia de que, en nuestro país, cada día que pasa, se va incrementando la influencia, así como el poder que ejerce la opinión pública sobre el comportamiento de las personas; cada día más son las personas que están pendientes en las redes sociales de lo que pasa y si una universidad o los “cobradores-profesores” de esta tratan mal a sus estudiantes, que están pagando, simplemente estos buscarán una universidad que los trate mejor, que valore su sacrificio y su plata. Porque nunca debemos olvidar que, en educación, los estudiantes son lo más importante.

Docente universitario.