Temas Especiales

13 de May de 2021

Rogelio Antonio Mata Grau

Columnistas

Mi respuesta a Samuel Lewis Galindo

“A la patria no le hacen ningún bien anticomunismos trasnochados, la Guerra Fría ya culminó”

El distinguido empresario y político Samuel Lewis Galindo, ha publicado un interesante artículo titulado “Izquierdas radicales del PRD ocupan posiciones importantes en el Gobierno” (La Estrella de Panamá, 16/04/2021). Me parece un llamado de atención y su importancia radica en que viene de una personalidad del poder económico y político, cuyo sector está vinculado al nacimiento mismo de la República, con una trayectoria directa en la política partidista panameña de los últimos 30 años.

Es mi deber señalar que el PRD no puede subsistir sin el Torrijismo, pero sí puede el Torrijismo existir sin el PRD. El Torrijismo es eterno, Torrijos es patrimonio de la humanidad, hago esta referencia de manera obligada, porque el articulista estuvo muy cerca de la figura del general Torrijos, gozando de todas las oportunidades abiertas a los sectores económicos, empresariales, políticos y productivos del país, todo esto bajo la premisa de que “Ni con la izquierda ni con la derecha: con Panamá”. En este período los ricos se hicieron más ricos, y los pobres menos pobres, y los que nunca tuvieron voz antes del 68, la obtuvieron gracias a la democracia participativa inaugurada por Omar. El producto de todo esto es un país con un territorio unificado, dueños de nuestro Canal, usufructuado muy bien por los sectores económicos al que orgullosamente pertenece el articulista, una administración que le produce al país una renta mayor que cuando estaba esa vía administrada por manos extranjeras.

“Los comunistas en Panamá y en otros lares del mundo, siempre dicen que ellos son socialistas, nacionalistas, patriotas, defensores de los humildes o cualquier otro nombre, pero jamás lo que verdaderamente son” (La Estrella de Panamá 16/04/2021). El advenimiento del Siglo XXI fue precedido por la caída del Muro de Berlín y la desaparición del campo socialista con la caída de la Unión Soviética. La cacería de brujas es cosa del pasado, ya los tiempos en que Panamá era asediado por el Remonato-Macartismo, en donde se sometía el pensamiento social al rigor de la Ley 43 del 23 de diciembre de 1953, “por la cual se declaran ilícitas y violatorias de la Constitución nacional en la Republica, las actividades totalitarias tales como el Comunismo” (Gaceta Oficial Panamá República de Panamá, jueves 23 de diciembre de 1953). Esos tiempos desaparecieron por la lucha de las fuerzas democráticas y antioligárquicas.

Solo una democracia joven, participativa, real e incluyente hará posible el gran cambio en nuestro país. La democracia requiere de una sociedad que se active en los procesos de decisión que conllevaran al logro de oportunidades y garantías optimas que garanticen la incorporación de vastos sectores a esos cambios.

En mi vida he pertenecido a solo dos partidos: al Partido del Pueblo (PP), el partido de los comunistas panameños, esa es mi escuela y la cuna de mi nacimiento político y al Partido Revolucionario Democrático (PRD). Pero primero soy Torrijista. Esa condición no me inhibe de mi vocación democrática y el respeto por las ideas, las ideas no se combaten con cruzadas ni cacerías, se derrotan o se ganan en el terreno de las mismas ideas.

El PRD es un partido ideológico socialdemócrata ideado por Omar. Torrijos era un gran estratega y diseño a este partido para que se convirtiera en hilo conductor del proceso de cambios, “pero dentro de la estrategia global apuntando a la victoria, significan colinas ganadas, pequeños avances. Es bien grave confundir la táctica con la estrategia” (partes del General a su pueblo. Parte N° 1 del Jefe de Gobierno General Omar Torrijos 05 tomo XXVIII p65). Hemos logrado pequeños avances en la lucha por el pleno desarrollo de nuestro país, aún tenemos un tramo largo que recorrer, lo fundamental es lograr satisfacer la necesidad de la justicia social y en esa dirección transita el Gobierno de Laurentino Cortizo. Aquella justicia social que le permite a cada hombre, mujer, niño, profesionales, trabajadores y empresarios su justa participación en la producción de las riquezas y su usufructuó.

“El día que la Patria nos pide el máximo de sacrificio, a la patria no se le ponen condiciones”, Omar Torrijos, discurso en el paraninfo de la Universidad de Panamá, 1971. A la patria no le hacen ningún bien anticomunismos trasnochados, la Guerra Fría ya culminó.

Docente