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26 de Jun de 2022

Columnistas

Convirtamos a Colón en una comarca

(...) pienso que a Colón lo mejor es dejarlo solo con su presupuesto, sus libertades, creencias mitos y costumbres, (...)

Miren muchachos nuevos, pienso que a Colón lo mejor es dejarlo solo con su presupuesto, sus libertades, creencias mitos y costumbres, las cuales no las han recogido del suelo sino que todo lo contrario (revisen la Santa Biblia en Gn 9,18,19 respecto a la maldición a uno de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet) y después discutimos; por ahora no las acepto como buenas, aunque pueden hacer las acusaciones de racismo, porque considero, al igual que el escritor norteamericano Thomas Sowell (negro para acabar de joder), que la palabra racismo es como el “Ketchup” porque se le puede poner a lo que se le antoje a uno.

Mucha gente de Colón tiene que ver con los “negros irlandeses” que, aunque blancos, ninguna de sus 16 tribus fueron invadidas por los romanos ni pudieron ser sojuzgadas por los británicos; y solo anoten que los afrocaribeños descendientes de inmigrantes irlandeses en el Caribe, especialmente, los de Barbados, Jamaica y Montserrat se conocen como los “irlandeses negros”. Deben tomar en cuenta además que los colonenses más que nadie han tenido influencias atroces por nuestra historia económica. Fíjense en el Camino de Cruces, no hubo tantos asaltos a las recuas de mulas con plata y oro en los 300 años de España, como cuando apareció la temible banda Darienni en 1850, compuesta por irlandeses, gringos, colonenses e indígenas. Panamá era en esos momentos el departamento más militarizado de Colombia, pero los gringos no podían ni poner un riel del ferrocarril y tuvieron que contratar a un cazarrecompensas: Randolf Runnels, quien organizó la pesquisa; y entonces amanecían todas las semanas de 30 a 60 cadáveres de bandoleros y hubo paz, parrandas y guaro con los de la fea costumbre de “ganarse el pan con el sudor de la frente”, hasta que terminaron el ferrocarril y llegase el borracho Jack Oliver en el tren Illinois, con mil pasajeros más. Recuerden, Colón es Colón y solo los podrá cambiar DS, pero existe un castigo bíblico y pueda que si se atrevieron a asaltar el tren, que tragedias no provocarán en detrimento de su propio país. Ellos no tienen la culpa de ser así vagos, violentos, destructores de bienes y que todo se lo merecen (ver grupos étnicos de Europa). Aunque no hay tantas posibilidades de comparación de cultura entre irlandeses y colonenses, vale la pena esta asociación, aunque sea para mostrar comportamientos negativos.

Economista, escritor costumbrista