- 04/04/2012 02:00
Unámonos contra la amenaza de Corea del Norte
H ace unos días Corea del Norte anunció su plan de lanzar un misil balístico, acción que viola resoluciones específicas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las cuales prohíben que Corea del Norte realice cualquier tipo de lanzamiento balístico.
El 26 de marzo del año en curso se realizó la Cumbre de Seguridad Nuclear 2012, en Seúl, Corea. A la misma asistieron presidentes y líderes de 53 países y de cuatro organizaciones mundiales; muchos de los líderes ahí presentes condenaron el plan de lanzamiento por parte de Corea del Norte.
A pesar de lo anterior, Corea del Norte parece estar empecinada en llevar a cabo el lanzamiento del misil balístico, lo cual pone el peligro la paz en el Noreste Asiático. Esto no sólo es una amenaza para esta región, sino también para la paz mundial.
En la citada cumbre, el presidente norteamericano Barack Obama instó a los dirigentes de Corea del Norte a ‘tener el coraje de buscar la paz y de darle una mejor vida al pueblo de Corea del Norte’. Cabe destacar que inclusive países como China y Rusia también se oponen al anunciado lanzamiento balístico.
Corea del Norte ha pretendido engañar a la Comunidad Internacional indicando que el lanzamiento no es más que un satélite de aplicación. Sin embargo, esto también está prohibido específicamente por las resoluciones del Consejo de Seguridad. Con su insistencia, el gobierno norcoreano desobedece los esfuerzos internacionales por mantener la paz mundial.
La acción de Corea del Norte de gastar miles de millones de dólares para ampliar su poderío militar, pese a que millones de sus ciudadanos sufren de hambre y miseria, es un acto el cual algunos han catalogado como un crimen de lesa humanidad. Es absurdo que ese país tan pobre gaste cerca de 900 millones de dólares en lanzar un misil. Con este dinero Corea del Norte podría alimentar por nueve meses a toda su población que está en pobreza extrema. Lo peor es que este misil no le traerá beneficio alguno al pueblo de Corea del Norte. Muy por el contrario, esta acción pone en peligro la estabilidad de toda la península coreana.
Todo parece indicar que la inmensa mayoría de los países condena enérgicamente las temerarias acciones de Corea del Norte. Con el apoyo de todos los pueblos del mundo, quizá logremos hacer que los nuevos líderes de Corea del Norte suspendan sus provocativas acciones bélicas.
Exhorto a los habitantes de este bello istmo panameño, con su histórica tradición de respeto por la paz, a que se unan a Corea del Sur a favor de esta causa para detener esta peligrosa escalada militar. El futuro de la paz mundial puede ser que dependa de esto.
EMBAJADOR DE COREA DEL SUR EN PANAMÁ.