• 10/06/2009 02:00

En deuda con una trilogía de valientes

Cuando Guillermo Endara, Ricardo Arias y Guillermo Ford unieron sus fuerzas estaban seguros de que en el camino por recorrer encontraría...

Cuando Guillermo Endara, Ricardo Arias y Guillermo Ford unieron sus fuerzas estaban seguros de que en el camino por recorrer encontrarían muchos obstáculos, presiones.

La Nación se encontraba destruida, los valores de una población escaseaban y los militares, con sus amanuenses del PRD, habían perdido el norte de la civilidad.

Las persecuciones y las amenazas, que en varias ocasiones se hicieron realidad, no achicaron la fuerza de estos tres padres de la patria. En otros tiempos, y por menos sufrimientos, hubieran corrido a buscar refugio en una embajada o en territorios llamados zona del canal. Se hizo un pacto de sangre, de no claudicación y de luchar hasta el final.

Hoy, me quiero referir a ese gran hombre que vino al mundo un 12 de mayo de 1936. Con 73 años puede sentirse orgulloso del legado que le deja al mejor sistema de la humanidad.. la Democracia.

Guillermo David Endara Galimany asume la candidatura de la oposición luego de profundas negociaciones. Para mí fue la escogencia correcta, su carácter humanista lo llevó a estar en el lugar exacto, en los momentos precisos.

Durante su mandato estuve cerca de él, como secretario de Prensa. Pocas personas me han inspirado tanto como el ex presidente Endara. Un funcionario de la Presidencia de la República, de nombre Cándido, después de jubilarse, expresó: “He visto entrar y salir a muchos presidentes, pero él llegó con humildad al Palacio de las Garzas; se ha mantenido como tal y ha salido con ese mismo comportamiento”.

Y es que Cándido conoció la soberbia de los mandatarios de la época en que los grandes apellidos reinaban; también de aquellos que llegaron gracias al dedo militar, para finalizar su experiencia durante la administración Endara.

Hoy, diez de junio recuerdo cuando las campanas de la Catedral Metropolitana dejaban escapar sonidos de alegría. En 1990 Guillermo Endara Galimany unía su vida a la de una joven que conoció durante sus días de ansiedad; en los momentos en que los militares arreciaban las agresiones contra los legítimos triunfadores de aquel domingo 7 de mayo de 1989.

Sin ostentación guió la nave a puerto seguro; no dejó que las presiones de ciertos grupos lo llevaran a tomar decisiones que hoy estaríamos lamentando todos.

Sé que muchos deseaban fusilamiento, paredón, ahorcamiento, para ciertas figuras del noriegato. Usted prefirió irse por el camino de la reconstrucción y reconciliación y tal vez allí radicó el éxito de su mandato.

A los amigos les expresamos las verdades, sea en privado o de manera pública y hoy lo digo, teniendo como testigo, a esa gran cantidad de lectores de este periódico.. “como Endara habrá pocos”. ¿Se hizo millonario durante su periodo?, no; ¿recurrió al refugio del Parlamento Centroamericano?, no; ¿se aprovechó de una ley que le permitía escoltas?, al principio la aceptó a regañadientes para luego prescindir de ella.

Hermano Endara, que los hechos ocurridos el pasado tres de mayo sirvan de inspiración, no de frustración. Sienta orgullo del deber cumplido y todavía le queda mucho por darle a esta patria que lo vio nacer.

-Ex sec. de Prensa de la Presidencia de la Rep.rehernandez19@gmail.com

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