• 07/06/2012 02:00

Jóvenes, ética y moral

Como parte de la juventud de nuestro país, me es inaceptable pensar que los jóvenes tengan como única opción el juegavivo para obtener l...

Como parte de la juventud de nuestro país, me es inaceptable pensar que los jóvenes tengan como única opción el juegavivo para obtener las cosas que desean. Dentro de los Rotarios, asociación de la que formo parte, tenemos un eslogan, ‘Dar de Sí, Antes de Pensar en Sí’. Parece tan fácil, pero a su vez es tan poco practicado. Es el simple hecho de pensar en el prójimo, en su bienestar, antes del de uno mismo, inclusive es tan sencillo, cómo agradecer las cosas por más pequeñas que se nos presentan, antes de estar buscando qué necesitamos o qué podemos obtener de los demás.

Entiendo la frustración que muchos jóvenes puedan tener, al ver todos sus sueños desmoronarse poco a poco, frente a sus ojos y frente a la mirada de amigos y familiares; y pensar que no se puede hacer nada al respecto. Pero son los errores y esos desaciertos en la vida, los que nos deben hacer fuertes y enseñarnos las cosas que no debemos repetir para ser exitosos. No darnos por vencido y buscar la vía rápida para obtener de todas formas esos sueños.

Es la integridad, la honestidad, la que marca el futuro de una persona, algunos verán u oirán esas palabras como argumentos arcaicos que profetizaban nuestros próceres en el pasado; pero es la utilización de conceptos como honestidad y respeto, por mencionar algunos, los que pueden y harán cambiar el curso de los eventos que estamos viviendo.

Es nuestra generación la que lleva consigo un gran peso en la historia, no solo nacional, sino mundial; vivimos una época llena de cambios, políticos, climáticos, sociales que más que una mala jugada del destino como algunos llamarían, para tener una excusa de cruzarse los brazos, es una excelente oportunidad de ser agentes de cambio, ser protagonistas de nuestro futuro y del porvenir de nuestros hijos. Tenemos el poder en nuestras manos para cambiar el curso de la historia, pero no solo sentándonos a criticar y decir qué está bien y qué está mal, sino levantándonos y actuando, luchar por ese futuro que todos buscamos, donde los valores éticos y morales de la sociedad, no sean cuestión de libros de historia, sino hechos de la actualidad, titulares de periódicos y noticieros en todo el mundo, donde los hechos delictivos, los crímenes, los atentados terroristas, el racismo, la desigualdad social y económica se conviertan en el pasado, que formen parte de un pequeño capítulo en los libros de historia de nuestros hijos.

Estamos viviendo momentos cruciales para nuestro país, es hora de levantarse y no con planes de atacar, herir, criticar a los gobernantes, autoridades o figuras públicas, como se tiene por costumbre en nuestra sociedad, sino muy al contrario, impartiendo el ejemplo de comprensión, comunicación, tolerancia, entendimiento y amor. Deponer esta actitud del juegavivo, de priorizar el beneficio individual y buscar el beneficio de nuestra sociedad. Somos una generación privilegiada; es cierto que heredaremos muchos problemas, pero es nuestra responsabilidad solucionarlos y no solo pasarlos a futuras generaciones. Tenemos las herramientas en nuestras manos, y no hablo solo de la tecnología y preparación académica; hablo del poder de cambiar esa actitud, de buscar el beneficio propio, de ‘jugar vivo’. Es momento de actuar a la altura de las necesidades y de nuestra situación como jóvenes dentro de la sociedad y estar conscientes de que el país y las futuras generaciones se acordarán de nosotros y podrán volver a poner en práctica estos conceptos casi olvidados de valores, ética y moral.

Recuerden: ‘Más se beneficia, el que mejor sirve’.

ROTARIO

—COMISIÓN DE VALORES CÍVICOS DEL CLUB ROTARIO PANAMÁ.

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