• 08/02/2013 01:00

Celebración fúnebre: descubrimiento o destrucción

El que no aprende de la historia está destinado a volver a cometer los mismos errores, este concepto se aplica a personas, organizacione...

El que no aprende de la historia está destinado a volver a cometer los mismos errores, este concepto se aplica a personas, organizaciones y gobiernos.

A poco más de 500 años del más doloroso saqueo perpetuado por el reino español a los aborígenes de América, que a la postre son nuestros antepasados, posteriormente se sumaron a ese festín otros países como Inglaterra, Francia y Portugal; se dice que el almirante Cristóbal Colón fue quien empezó estas travesías, aunque aparentemente sabía muy poco de navegación, porque su destino era La India y por ‘un pequeño error de cálculo’ llegó al nuevo continente, hoy conocido como América.

Entre los filibusteros que llegaron al nuevo mundo está Vasco Núñez de Balboa, a quien algunos historiadores le atribuyen haber descubierto el Mar del Sur, hoy Océano Pacífico. Y como el otro año se celebran los cinco siglos de ese ‘supuesto evento’, nos visita de España el Sr. Felipe de Borbón, heredero de un reino quebrado financieramente y en común acuerdo con autoridades nacionales, que al parecer poco entienden de historia, deciden poner un reloj gigante para celebrar esa fatídica fecha, todo esto en territorio panameño.

Llamo a la reflexión a los historiadores y patriotas de este terruño, que se zambullan en un análisis profundo de la verdadera historia nacional e ilustren a la población, autoridades educativas y políticos, de lo que verdaderamente ocurrió en esa fecha, para que no sigan repitiendo falsedades o verdades a medias y para colmo de males, lo han institucionalizado, agregándolo al sistema educativo del país.

Cualquier persona con algo de sentido común sabe perfectamente bien que ni Cristóbal Colón ni Vasco Núñez de Balboa han descubierto absolutamente nada, se han reportado evidencias recientes de que América fue visitado por diversas civilizaciones antes que el almirante Colón; el asunto es muy sencillo de explicar, y sí es que lo queremos entender:

Cuando los españoles llegaron al Nuevo Mundo, ya habían pueblos enteros que vivían en estas tierras, pescaban y navegaban en el majestuoso océano. Si de descubrimiento se trata, ¿por qué no aceptamos de una vez por todas el hecho de que el Mar del Sur fue descubierto al menos por el Cacique Panquiaco o la princesa Anayansi? Así realmente haremos patria, le da remos un vuelco a la verdadera historia y nos valoramos nosotros mismos; pero qué va, el malinchismo no conoce límites; siendo así las cosas, por analogía podríamos decir que los primeros americanos que visitaron Europa descubrieron ese continente. Así estaremos a mano.

Lo que sucede es que la historia la escriben los triunfadores, a los vencidos no se la dejan contar, solo para muestra un botón, es el legado de los grandes avances tecnológicos de culturas como la Azteca, Maya e Inca, que hasta los mismos españoles se quedaron perplejos, pero en vez de apreciarlo y respetarlo, lo destruyeron todo; y como la costumbre se hace ley, la han dejado así, pero no quiere decir que tengan razón los que escribieron esas historietas.

Ese evento tiene cierta similitud con la narración bíblica de cuando Josué guía al pueblo de Israel a la llamada tierra prometida, pero resulta que cuando cruzan el río Jordán, habían numerosos pueblos viviendo en ese territorio y al parecer la orden era echarlos de ahí y apoderarse de esas tierras, desconociendo el derecho natural que tenían sus habitantes. Pareciera que por ahí está la génesis del actual conflicto palestino-israelí.

Concluyo haciendo un llamado a la población panameña a la reflexión, de que supere esos sofismas y rompa esos esquemas mentales, que nos han impuesto por mucho tiempo, porque aceptarlo equivale a recibir una tarjeta de invitación a nuestro propio velorio o, como decía Gabriel García Márquez, ‘La crónica de una muerte anunciada’.

Porque de seguir así las cosas, ¿cómo vamos a formar los cimientos de nuestra nación enseñándole a nuestros alumnos cosas que no son ciertas? Solo reescribiendo y reconociendo la verdadera historia ‘alcanzaremos por fin la vitoria’, como reza nuestro Himno Nacional.

DOCENTE Y ESCRITOR.

Lo Nuevo