Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 04/10/2015 02:00
Historia de la victoria
Cracovia, Polonia—. Mientras en Panamá un magistrado se hace el ‘sueco' no atendiendo los clamores de la opinión pública en cuanto a la inmoralidad en la que incurriría siendo juez, cuando ha sido parte del caso Financial Pacific y los diputados se jalan de las greñas por la Ley de Descentralización y los cobros en los estacionamientos públicos, yo sigo tratando de entender este complejo pasado que ha dado situaciones como la de Polonia, que perdió su estatus de país por más de un siglo, pero que le fue restablecido después de la victoria contra los nazis.
Polonia ha dado al mundo extraordinarios personajes, como el astrónomo del Renacimiento Nicolás Copérnico, el músico Frédéric Chopin y el escritor Joseph Conrad, así como a Karol Wojtyla (papa Juan Pablo II); el primer polaco que ganó el premio Nobel de Literatura, Wladyslaw Reymont, Lech Walesa, cofundador de Solidaridad y presidente, y Menájem Beguim que fuera primer ministro de Israel, ambos Nobel de La Paz. Marie Curie no solo ganó el Premio una vez, sino dos, una en Química y otra en Física y fue la primera mujer en ejercer la docencia en la Universidad de París. Sobre su diario se inspiró la escritora española Rosa Montero su obra La ridícula idea de no volver a verte .
Helena Rubinstein también es oriunda de estas tierras, y la casa donde empezó su imperio se conserva en el barrio judío de Cracovia, donde está también la fábrica de cerámica de Oskar Schindler, el empresario alemán que le salvó la vida a miles de los judíos que allí trabajaban. Esta historia es muy conocida por haber sido llevada al cine por Steven Spielberg, como La lista de Schindler. Los corazones de tanto Chopin como Reymont los tienen en la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia. En los alrededores está el área donde estaba ubicado el gueto con su nombre, que fue arrasado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. En ese espacio hay un museo y una escultura conmemorativa de todos los judíos allí confinados, que claman la victoria de la historia, representando a todas las clases sociales que vieron sus vidas circunscritas a ese pequeño perímetro, por el simple hecho de profesar una fe o pertenecer a una familia de raíces hebreas.
Es impactante saber que Willy Brandt, el canciller alemán que fue tan amigo de Panamá y nos apoyó en el rescate del Canal, fue a ese monumento, se arrodilló y pidió perdón por las atrocidades cometidas, y el presidente Eisenhower, que había visitado varios de los lugares que habían bombardeado los nazis, dijo públicamente que no podía creer que Varsovia hubiera sufrido tanto.
Y esa ciudad, que hoy es la capital de Polonia, fue reconstruida tal como era y no con plata del plan Marshall ni con la de los alemanes, sino con la ayuda de los soviéticos y sus propios pobladores, que donaron su trabajo y tiempo. Hoy gozan de teatros, parques, museos y monumentos que son la envidia de Europa.
Este tema lo traigo a colación al leer que después de varios meses de haberse cerrado ‘temporalmente' el Teatro Nacional, no se decide su futuro, y la idea de hacer una fundación conformada por teatristas, músicos, actores y residentes del área no sale a flote y seguimos en ascuas. Mientras sí hay dinero para los jugadores que no metieron gol en el partido contra México, no hay para rescatar ese inmueble que data de 1908 y tiene valiosas pinturas del insigne pintor Roberto Lewis. ¡Qué poco respetamos nuestra historia y qué poco nos importa!
Y en cuanto al magistrado, la historia no lo absolverá, correrá el mismo destino que sus abyectos compinches defenestrados. Es cuestión de tiempo y de que la sociedad se organice y empiece, no solo a tuitear, sino a manifestarse públicamente y a una hora determinada para que se abstenga de ser parte de ese juicio.
Yo firmé ya la petición para impedirlo. Espero que muchos de ustedes lo hagan.
ARQUITECTA Y EX MINISTRA DE ESTADO.