“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 18/08/2009 02:00
Un país con suerte
Meses atrás un ministro de Estado justificaba su fortuna aduciendo que era “un hombre con suerte”. Muchos lo tomaron a broma, mas yo no. El ministro en fin de cuentas había simplificado un secreto a voces en el mundo internacional, Panamá es un país con suerte. Entonces no debemos extrañarnos de que muchos panameños tengamos esa misma inexplicable suerte.
Nunca he dudado de que nuestro país goza de una suerte excepcional. Solo así puedo justificar el crecimiento económico, el bienestar, en medio de alto grado de corrupción e ineficiencias. La crisis mundial ha tocado a casi todos los países, Panamá logra evitarla. Los bancos del primer mundo caen como moscas, la banca panameña sólida como una roca. ¿Capacidad por encima de los otros?, ¿o será simplemente suerte?
Baso mi argumento en hechos. Si nuestros gobiernos gobernasen con los más capacitados, con los expertos de cada materia, diría yo somos un país privilegiado de personal humano excelente y profesionales excepcionales. Pero, si vemos los currículums vitae de los que han dirigido las políticas de las diversas instituciones y concluimos que hemos tenido suerte.
Bachilleres de ministros y ahora hasta los no graduados de escuela secundaria han llegado a cargos altos, profesionales con títulos fraudulentos, magistrados que no eran abogados, de todo hemos tenido.
Hemos tenido doctores manejando Vivienda, siquiatras en Salud, autodidactas en Planificación, periodistas manejando la Educación, ginecólogas manejando Aduanas, abogados de contralores generales. ¿No es suerte que no nos hallamos estrellado antes?
Países serios buscan poner al frente de las instituciones expertos, hay expertos en temas arancelarios en Aduanas, expertos tributarios en Ingresos, magísteres de educación manejando la política educativa, economistas en Planificación, doctores especialistas en política de salud y salubridad pública en Salud. Pero no aquí, gracias a nuestra suerte, no es importante que sepas absolutamente nada de lo que vas a regentar, basta ser amigo y copartidario del presidente de la República y manejarte con los medios.
La gran pregunta es, ¿si nos ha ido tan bien sin capacidad y con suerte, cómo nos iría si agregásemos capacidad a nuestra suerte?
Hoy, peleamos políticamente a favor y en contra de la Carrera Administrativa, para mí eso no hay ni que discutirlo, simplemente el buen funcionario, el funcionario honrado y capaz hay que mantenerlo, sin distinción de partido político. Los cambios deben darse en los cargos de dirección que fijarán la política del gobierno entrante y los puestos de confianza, el resto debe dejarse en los capaces. Por supuesto que lo ideal fuese que los presidentes al iniciar buscaran entre sus colaboradores en base a su experiencia y conocimiento para los cargos, es decir, buscar la persona para el puesto y no como ahora, el puesto para la persona.
Panamá ha invertido millones en capacitación profesional, especializando técnicos del sector público que han sido destituidos muchos, ignorados otros. ¿Su pecado? No ser del partido gobernante.
Gracias a Dios hemos tenido suerte, quizás algún día busquemos un experto en transporte y comunicaciones para el Tránsito, un experto en redes viales para Obras Públicas, un salubrista para Salud, etcétera. Por ahora, solo pedimos a Dios que los nombrados tengan suerte.
*Ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net