• 01/08/2016 02:03

Para liderar en el mundo real

El tema de la religión y las divinidades ha estado en la discusión pública en las últimas semanas

El tema de la religión y las divinidades ha estado en la discusión pública en las últimas semanas. Seiscientos mil jóvenes de todos los rincones del mundo se reunieron en Cracovia la semana pasada (incluyendo el presidente de Panamá, la primera dama, la vicepresidenta y otros servidores públicos) para la Jornada Mundial de la Juventud, con la presencia del papa Francisco. Una versión de este artículo fue publicado hace unos años.

Respeto con la más profunda humildad las creencias religiosas de todas las personas, de todas las religiones. Andy Rooney, fallecido periodista de la cadena de televisión CBS y del renombrado programa 60 Minutes , después de innumerables controversias sobre su posición ateísta, hizo el intento por darle sostén a su pensamiento señalando que: ‘Sería estúpido para cualquiera asegurar que Dios existe; igualmente sería estúpido para cualquiera asegurar que Dios no existe. La realidad es que... no sabemos ' (‘The truth is, we don't know ').

Para los que se toman el tiempo de estudiar históricamente la sumisión del ser humano en cuanto a la cuestión de Dios, o un Ser Supremo, encontrarán una diversidad de condiciones; unas mejor estructuradas que otras; con seriedad, ligereza o con el fin de embaucar. Ya en mi columna del 30 de mayo de 2011 —Otra vez el fin del Mundo— detallo la intención de algunos bribones religiosos que, a lo largo de los tiempos, han tenido la capacidad de controlar a grandes sectores de la población y aprovecharse de ellos, bajo los argumentos más irrisorios y protervos sobre un ser Supremo.

Señalé que ‘... la humanidad ha vivido eternamente con adivinos, pitonisas y clarividentes, la mayoría fundamentados en textos y enunciados religiosos formulados siglos atrás, según estos, por un ser divino o supremo. Chales Wesley, fundador de la Iglesia Metodista, predijo que el mundo acabaría en el año 1794. Su hermano John posteriormente hizo su propia predicción señalando que 1836 sería en año en que ‘la Gran Bestia vendría a la tierra, marcando el inicio del fin'.

Con base en las profecías del libro de Daniel en la Biblia, William Miller predijo, inicialmente, el regreso de Jesucristo entre los años 1831 y 1841. Reajustó sus vaticinios varias veces hasta que murió en 1849. Sus seguidores se convirtieron en lo que son hoy Los Adventistas del Séptimo Día y sostienen que las predicciones fueron correctas, pero que se referían a un evento que sucedería en el Cielo, no en la Tierra '.

Si nos tomáramos el tiempo de estudiar las opiniones de investigadores o historiadores (no los religiosos, los académicos) en el tema de la Fe religiosa, la Iglesia Católica, la Biblia y demás representaciones omnipotentes e incluyéramos nuestras íntimas apreciaciones sobre este asunto, probablemente podríamos ver el mundo y la condición humana desde otra perspectiva.

El Pew Research Center lista al cristianismo, en sus diversas representaciones, en cerca de 2.1 mil millones de seguidores alrededor del mundo; es decir, un tercio de la población mundial. Los otros dos tercios tienen otras creencias o no creen en divinidades. El World Christian Database dice que: ‘Latinoamérica representa 483 millones de católicos. De los 10 países del mundo con más católicos, cuatro se encuentran en América Latina. Brasil tiene la población católica más alta de cualquier país. Italia tiene el mayor número de católicos en Europa, con 57 millones; mientras que la RD del Congo tiene la mayor población católica en África, con casi 36 millones '.

¿Por qué todo esto es importante? Porque es difícil justificar y entender la ausencia por más de una semana del presidente y sus altos ejecutivos para atender eventos como los de Cracovia, con todos los problemas que tienen los sectores más humildes —todos los días— en cuanto a su condición social y de supervivencia. Y si Panamá será la próxima sede para el 2019 de este evento, explicarnos con claridad, que una vez finalizada la misma, los necesitados de este país tendrán sus problemas de educación, salud y desarrollo sociocultural totalmente resueltos. Eso incluye el tema de la educación sexual que los creyentes atacan con mentiras y embustes.

En un Estado laico, como supuestamente es Panamá, los elegidos están llamados a liderarlo y trabajar por el bien de todos y su tiempo debe estar completamente enfocando a eso. Esa es nuestra verdad, nuestro mundo real.

COMUNICADOR SOCIAL.

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