Para Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), “una de las mayores restricciones que hoy hay para cumplir los acuerdos...
- 20/04/2012 02:00
Justicia y Justicia Social...
Para comprender las razones del desarrollo alcanzado por ciertas naciones y el subdesarrollo de otros, como la nuestra, es necesario conocer la conducta de sus integrantes y el sistema político al que responden. Para ello exponemos breves episodios del hombre en la política, que explican los conceptos que motivan este trabajo.
Justicia: En Estados Unidos en 1972 los encausados por el caso Watergate, se declaran culpables y ante la condena, James McCord, implica al Partido Republicano. El presidente Nixon, acepta responsabilidad, pero no culpa e implica a Haldeman y John Ehrlichman, quienes son forzados a renunciar; y comienzan las audiciones del caso. Nixon, nombra a Archibald Cox, como Fiscal Especial, pero lo destituye días después, en lo que se conoce como ‘La Masacre de la Noche de Sábado’. Cuando Cox, acusa al presidente de ocultar grabaciones sobre conversaciones del caso Watergate, el ministro de Justicia, Elliot Richarson, renuncia. En el escándalo, Spiro Agnew, vicepresidente del país, es acusado de evasión de impuesto y también renuncia. Gerald Ford, lo sustituye.
Para 1974, muchos funcionarios de la Casa Blanca son encontradas culpables y sentenciados; mientras las autoridades le ordenan al Ejecutivo entregar el resto de las grabaciones; que demostraron que el presidente Richard Nixon estaba implicando directamente en el escándalo, y la Corte Suprema de Justicia lo obliga a renunciar.
Justicia Social: en EE.UU., gobernantes como Washington, Lincoln... sentaron las bases de las transformaciones sociales que se dieron en el siglo XIX y XX. Sin embargo, por la importancia sintetizaremos la obra de dos gobernantes que dieron el retoque final a estos logros sociales. Theodore Roosevelt, se convierte en presidente en 1901. Para la época habían adelantos descomunales en la política, economía y lo social. No obstante, los norteamericanos se sentían inconformes. Desde 1880, se criticaba el sistema de prebendas, donde los políticos ganadores distribuían los empleos del gobierno entre sus seguidores. Este problema terminó en 1883, con la Ley Pendleton, donde los empleados estatales adquieren la permanencia a través de un régimen de méritos y no del amiguismo y la política. Mientras que, para que los trabajadores de la empresa privada se defendieran, se creó en 1869, la organización sindical, ‘Los Caballeros del Trabajo’, la cual fue reemplazada por la Federación Americana del Trabajo; la más poderosa organización de sindicatos laborales de la época.
Para romper el monopolio empresarial, Roosevelt creó la Ley Hepburn en 1906, que prohibía a los ferroviarios, tener acciones en empresas de vapores y del carbón. Se refuerzan las normas contra el trabajo de los menores. Se implantan las jornadas de ocho horas. Se restringe el trabajo nocturno. Se establece el régimen de prestaciones a la mujer y la responsabilidad de los patronos en los accidentes de trabajo. Se crean impuestos sobre la herencia, la renta y las ganancias empresariales, para que el peso del gobierno recayera sobre los que más podían. Se implanta un régimen de salario mínimo, con capacidad para afrontar los gastos de vivienda, salud, canasta básica, educación, transporte, manejo social... con holgura y decencia y con remanentes para el ahorro bancario. Para proteger a los consumidores, creó la Ley Elkins en 1903, donde se obliga a los empresarios a publicar los precios de compra y los precios de venta de los productos, bajo la supervisión del Estado; y en 1907, crea la comisión de vías acuáticas, para proteger el medio ambiente.
Con la primera guerra mundial en 1914 y la toma del poder por gobiernos empresariales a partir de 1920, que modifican las leyes progresistas de la época, EE.UU. entran en una situación desastrosa. Para 1929, el país pasaba por la mayor recesión, depresión e inflación de su historia y la segunda guerra mundial se vislumbraba. Esa condición que obligaba al norteamericano a soñar con la época de Theodore Roosevelt, lo llevó a escoger por similitud a otro de los grandes presidentes de esta nación. Franklin D. Roosevelt, toma posesión presidencial en 1932, e inmediatamente crea la Ley ‘el Nuevo Trato’, que consistía en la eliminación de las políticas del ‘Laissez Faire’ (‘dejar hacer’), para volver a las reglamentaciones de 1880, hasta el periodo de Theodore Roosevelt. Así, se profundizan las transformaciones en el agro, industria, comercio, salud, educación y la social y se promulga la ley cumbre de la sociedad norteamericana, la Ley de Seguridad Social de 1935, donde el Estado garantiza a los desempleados, una compensación económica o Seguro Desempleo.
Con estas leyes, la dinástica Roosevelt, completan sus ideas de país y Justicia Social... ‘En esta nación, todo hombre tiene derecho o una vida decente y de oportunidades, que el Estado como la empresa privada tienen la obligación de brindar... Basta de injusticias, sociales... Basta de la desconfianza en la política y los políticos corrompidos; porque hoy los políticos honrados, hemos creado para la sociedad norteamericana, hechos y acciones, que le brindaran una vida plena, digna y justa’, Franklin D. Roosevelt.
Señores gobernantes: no confundan Crecimiento Económico, con Desarrollo Económico y Social. El crecimiento económico, es una condición de inversión y alta rentabilidad empresarial privada o estatal, que en ausencia de políticas de Justicia Social, no produce Desarrollo Económico y Social. Al contrario, en ella, se profundizan las diferencias sociales, donde el rico se hace más rico y el pobre más pobre.
Señores gobernantes... analicen las políticas sociales de los Roosevelt y Wilson... en EE.UU., y cuando las realicen en Panamá, estarán facultados para hablar de lo grandioso de sus gobiernos... Solo tienen que copiar y ejecutar cinco leyes: la Pendleton, Hepburn, Elkins, El Nuevo Trato, y la Ley de Seguridad Social de 1935, para lograrlo... Lo demás, Señor Presidente, es pura perorata y fantasía...
PROFESOR DE HISTORIA.