• 31/05/2021 00:00

La suerte de la lotería

“La conminación más extraña […] se ha fortalecido en nuestro Istmo y sus raíces continúan creciendo en muchas partes. Aquí nadie vio, ninguno escuchó, pero el chivito se perdió”

“Bueno, ese trabajito de soldadura le cuesta B/15.00, por ser usted”. A lo que respondí: “no está caro, pero recuerde que yo no trabajo en la lotería y menos soy del grupejo que supuestamente gana en todos los sorteos, cambiando billetes y chances premiados que no se lograron vender; de ser así, tenga la seguridad de que le pagaba por adelantado los B/15.00. Solo puedo pagar B/12.00 y espero que me comprenda que, por ese escándalo tan burdo, no me siento bien”. “Bueno, venga a buscar su trabajo en la tarde, pero dígame hasta cuándo cree Ud. que esta clase de ralea nos seguirá sorprendiendo”. No contesté, pero, por estos días, tendré un bonísimo argumento para pedir rebaja diciendo que no soy del grupito de ladrones de la lotería.

La conminación más extraña en este planeta se ha fortalecido en nuestro Istmo y sus raíces continúan creciendo en muchas partes. Aquí nadie vio, ninguno escuchó, pero el chivito se perdió. Me pregunto: ¿quién o quiénes nos amenazan? Y bajo qué potestado supremo se mantiene a la población como perros feroces adormilados con pastillas, de manera que la impunidad sea galopante y el destino del país viaje sobre las espaldas de la ignorancia y la conformidad.

“Bueno, estos chances y billetes que usted ve aquí son ajenos y yo los revendo y logro algo de platita con el gran apoyo que me da una señora de casa grande, que justifica el que por años viva aplastando mis nalgas a sol y agua en este taburete y créame, no sé qué clase de “celebros” tienen en la cabeza estos Gobiernos que ponen en la lotería a un grupito que maneja los hilos importantes de la trampa y a otro grande que solo es la pantalla: dizque la primera autoridad, lo más parecido a un bobo que le da vueltas y vueltas a la urna, tres pela'itos lindos y bien vestidos, notarios y ningún uniformado en el área”. “Y Ud., ¿conoce a todos los billeteros en estas calles?”. “Bueno, mire que no, me imagino que, porque como no hay reelección, cada cinco años aparece uno que otro nuevo billetero con varias libretas y que mantienen cara de todo, hasta de borrigueros corriendo en cascajal, menos de billeteros”. “Que tenga suerte, señor, la lotería es la lotería y bien puede aguantar “calla'o”, reír, pero menos llorar”.

Economista, escritor costumbrista.
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