• 21/01/2015 01:00

El progreso que daña nuestros oídos

 Los primeros golpes vienen de una máquina que perfora la tierra, las rocas

Que Panamá se esté llenando de edificios altos es un hecho positivo para el país. Los proyectos se levantan uno al lado del otro, dejando apenas el espacio para que los trabajadores realicen las tareas. Cuando se amuralla un terreno al lado de una torre ya habitada significa que los propietarios de los apartamentos ocupados no podrán disfrutar de tranquilidad durante varios meses. Los primeros golpes vienen de una máquina que perfora la tierra, las rocas. Cuando se coloquen los soportes subterráneos, comienza la contaminación más ruidosa, moldear los pilotes para unirnos con otros soportes. Todo esto significa que durante las horas laborables de los constructores, el ruido no permitirá el descanso en las propiedades vecinas. Esto incluye el sueño de los recién nacidos y la siesta de los niños.

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