Temas Especiales

06 de Mar de 2021

Katherine Palacio P.colaboradores@laestrella.com.pa

Opinión

Sobre los privados de libertad y algo más…

En Panamá, una de las poblaciones más vulnerables a resentir fuertemente la pandemia por COVID-19 son los 18 mil 179 privados y privadas de libertad.

La crisis sanitaria que vivimos a nivel mundial, ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de muchos sectores, no solo en los países subdesarrollados sino a nivel de las grandes potencias.

En Panamá, no escapamos a esta realidad y una de las poblaciones más vulnerables a resentir fuertemente esta pandemia son los 18 mil 179 privados y privadas de libertad a nivel nacional. Es por ello que se hacen ingentes esfuerzos para redoblar las medidas de higiene en los centros penitenciarios, además de buscar las alternativas legales que permitan desahogar el hacinamiento que se vive en los mismos.

Recientemente la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitió la Declaración “COVID-19 y Derechos Humanos: Los problemas y desafíos deben ser abordados con perspectiva de Derechos Humanos y respetando las obligaciones internacionales”, en el que insta en uno de sus 13 puntos a los Estados parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, a garantizar los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales sin discriminación a toda persona bajo la jurisdicción del Estado y, en especial, a aquellos grupos que son afectados de forma desproporcionada porque se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad entre los que se encuentran los privados de libertad.

Siguiendo las recomendaciones realizadas por el Ministerio de Salud (Minsa), los privados de libertad se han armado con escobas y desinfectantes para sanitizar los centroa penales y así contribuir con las autoridades sanitarias a mantener la higiene y evitar la propagación del virus.

También han colaborado con la limpieza unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), quienes se han convertido en aliados estratégicos en la limpieza y desinfección de algunos centros penitenciarios como el Complejo Penitenciario La Joya, El Renacer y Tinajitas.

Aunado a estas jornadas de limpieza, el Sistema Penitenciario, implementó hace poco un plan piloto como aporte al plan “Protégete Panamá”, en el que las privadas de libertad del Centro Femenino de Rehabilitación “Cecilia Orillac de Chiari”, confeccionan mascarillas de tela para distribuir a los centros penitenciarios del país, tanto a los privados de libertad, como al personal custodio.

Estas mascarillas elaboradas con distintos colores y estampados cumplen con las recomendaciones de las autoridades de salud, en cuanto a las medidas y el grosor de las mismas. Ante esta iniciativa algunas personas se han solidarizado y han donado telas para que las privadas sigan adelante con el proyecto.

Pero no solo las privadas de libertad aportan su grano de arena ante esta pandemia por COVID-19; también los adolescentes en conflicto con la ley se han unido al esfuerzo y desde los centros de custodia y cumplimiento de Colón, Herrera y Las Garzas, fabricarán jabones que serán distribuidos a todos los centros a nivel nacional, contribuyendo así, con un adecuada higiene y lavado de manos.

Esta pandemia nos ha deja como lección que no importa si estamos privados o no de libertad, todos podemos contagiarnos, todos somos iguales, todos tenemos los mismos derechos y todos podemos contribuir para ganarle la batalla al coronavirus.