Temas Especiales

02 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

La Llorona

La llorona

Glosas de la realidad política de Panamá.

La Asamblea se acordó de ella y aprobó en primer debate, después de algunos parpadeos, que los alumnos de los colegios privados, hasta el noveno grado, que paguen mensualidad de 200 o menos recibirán los veinte tucos de la beca universal... Fidedigna dice que se ahorrará ochenta tucos.

Lo que ocurre con ‘Cien a los setenta’ es una historia sin parangón en este país. Cada cierto tiempo, particularmente cuando se acerca la entrega de cheques, surge una nueva complicación y se postergan los pagos. Ahora hablan de bonos, aunque ya Varelita dijo No.

Otro tanto ocurre con la beca universal. Todavía no hay una medida para hacer cumplir esta ley —propuesta por el diputado rebelde del panameñismo— ni se ve la luz al final del túnel. En el Ifarhu no tienen ni idea sobre qué ocurrirá con esto.

Un chusco comentaba ayer que la Policía solo realiza operativos de profilaxis en los barrios pobres del país. Recomienda que se metan en los condominios de lujo y encontrarán a los verdaderos jefes de los ‘arrieros’ que hoy aparecen esposados.

En la entrada a los estacionamientos de Plaza Edison por los lados de Loma La Pava (cerca a Mango’s) se forma un tranque solo porque la administración optó por cobrar por el uso de éstos. ¿Cuándo la ATTT sancionará este abuso?

Lo que ocurre con el cónsul de Panamá en Trinidad y Tobago es un excelente ejemplo para aquellos que creen que el poder político y la gloria son eternos. Hasta hace poco era más ‘intocable’ que Elliot Ness y hoy enfrenta el peor de los escarnios.

Después que el Presidente se negó a vetar la ley que permite la detención preventiva de los menores procesados hasta que se dicte la sentencia penal, la corriente de la Cruzada que cree en la rehabilitación para todos no quiere seguir la conversación con el gobierno... En la churrería dicen que es el fin de la luna de miel.

James Bernard, ex fiscal y aliado de la ex procuradora, que se opone al aumento de pena a los delitos graves, encabeza la rebelión de la Orden de los Caballeros de la Cruzada por la Paz, según se insiste en el corrillo de los churreros de Obarrio... ¡Álvaro, salva la vaina! ... y que nadie llore