16 de Ago de 2022

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    Rafael Carles

Lector Opina

¿Somos saludables? ¡Pensémoslo bien!

Para contestar la pregunta anterior, es importante definir primero qué es salud y saber cuándo una persona está saludable

Para contestar la pregunta anterior, es importante definir primero qué es salud y saber cuándo una persona está saludable, porque, aunque no lo crean, una persona puede estar muy mal de salud sin estar enferma.

Indistintamente si estamos o no enfermos, la pregunta de si somos saludable debe ayudarnos a meditar un poco sobre su contexto y consecuencias.

Por ejemplo, ¿qué tal si somos personas como yo que nos cuesta abrir frascos con las manos, que cuando caminamos largas distancias se nos inflaman los pies, cuando doblamos ropa nos duelen los músculos de la espalda, cuando dormimos sentimos espasmos en la nuca y a veces nos cuesta recordar el nombre de las personas? En mi caso personal, tengo 56 años de edad, no tomo medicamentos, no padezco ninguna enfermedad que yo sepa, camino 20 millas por semana, mantengo un ritmo de vida activo, me alimento con comida hecha en casa y uso ingredientes naturales, trabajo con entusiasmo, me levanto temprano en las mañanas, disfruto lo que hago, escribo varias columnas semanales para mi blog y un par de artículos para este periódico, procuro viajar una vez cada seis semanas y todos los fines de semana cruzo el puente de las Américas para ir al campo.

Con lo cual nos trae nuevamente a la pregunta original, ¿somos saludables? En 1948, la Organización Mundial de Salud definió salud como el ‘estado de competo bienestar físico, mental y social' y no como la ausencia de una enfermedad. Según esa definición, yo y millones de personas en el mundo no calificamos como personas saludables y caemos desafortunadamente en la categoría de los no saludables. Pero los patrones de vida de la gente han variado desde 1948 y la mayoría de las personas, a pesar de sus dolencias, sigue ahora funcionando y se siente saludable cuando cumple con satisfacción y alegría sus requerimientos básicos de vida. Además, cada vez las personas consideran más importante el componente social de la salud, y al interactuar socialmente con los demás sienten un estado de lucidez, plenitud y bienestar.

Al reconocer los avances de la medicina de los últimos años y el ritmo de vida de las personas, la OMS ha ampliado su mirada original al tema de la salud y ahora estar saludable significa que:

-Entre más ingresos, mejor estado social y más alta educación, más salud.

-Entre más limpia el agua, el aire, el lugar de trabajo y la casa, más salud.

-Entre más amplia la red de apoyo familiar, social y comunitaria, más salud.

-Entre más activa la vida sexual (obviamente, aquí nos referíamos al sexo con una sola pareja), más salud.

-Entre más comemos alimentos frescos, más salud.

-Entre más nos ejercitamos físicamente, más salud.

-Entre más nos relajamos y bajamos el nivel de estrés, más salud.

-Entre más fumamos, más tomamos licor y más comemos alimentos chatarra, menos salud.

Por supuesto que hay otros factores que ayudan a la gente a sentirse saludable y también a sentirse mejor. Por ejemplo, algo tan simple como manejar y respetar todas las señales de tránsito y dar paso a los peatones es fundamental para lograr un estado óptimo de salud.

Igualmente, factores psicosociales como la familia, el trabajo o la escuela también son vitales para poder desarrollarnos saludablemente, recordemos que la salud no solo debe ser física y que es primordial mantenernos en armonía por dentro.

Para nosotros la clave de tener salud es no estar obsesionado con ella. Conozco muchas personas que piensan que entre más visitan al médico, más saludables se sentirán. Tampoco es bueno automedicarse cuando padecemos de una enfermedad y sentimos síntomas de algo. Los médicos tienen su razón de ser y no es bueno minimizar su rol en la sociedad, especialmente si el médico utiliza métodos alternativos y medicina natural.

Hay que recordar que el camino para llegar a la salud no es el mismo para todas las personas. A veces, después de hacer ejercicios fuertes, con la espalda en pedazos y las piernas entumecidas, me siento bien por el simple hecho de haber sudado y eliminado toxinas. Como ven, es un tema que debemos pensar desde un contexto que nos permita sentirnos bien y tener esperanza de que la salud está siempre cerca de nosotros.

Solo hay que apreciarla y sentirla.

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