Temas Especiales

16 de May de 2021

Liz Ortiz Santanaopinion@laestrella.com.pa

Opinión

El periodismo en la periferia informativa

Adaptación y creatividad ¿hacia dónde va el periodismo en la era post covid?

Una función disuasoria ejerce el periodismo artificial ante el periodismo actual. Una fuerte razón es la hibridación de la comunicación y las plataformas de las tecnologías de la información arrastrando el periodismo hacia el centro de ese vórtice originado entre la Covid-19 y los cambios tecnológicos.

Aquel periodismo artesanal, de al menos tres décadas atrás, quedó sobre las máquinas de escribir. El periodismo y el perfil del periodista cambiaron en las últimas décadas. El oficio continúa su marcha acelerada en el mundo digital lo que también supone una alerta constante ante los posibles riesgos que genera la interacción de nuevas tecnologías sin el debido fortalecimiento del profesional de los medios de comunicación.

La alternativa es clara: ofrecer un periodismo creativo, pero en particular con calidad y solidez ética. Los nuevos modelos de tecnología nos invitan a estudiar, profundizar e innovar en nuevas alternativas para captar audiencias. Sin embargo, la pregunta obligada es: ¿hasta dónde llega el compromiso de reinventarnos en nuestro perfil del periodista?

El dinamismo y la actualidad son factores determinantes en el ámbito digital y se diseminan entre: la hipertextualidad, la multimedialidad, la interactividad y la frecuencia de actualización de contenidos.

Quizás es la respuesta mayormente apunte hacia la formación académica de los profesionales de medios de comunicación. Menuda razón para afirmar que es obligante repasar el pénsum académico y homologar contenidos que aporten a la modernización, no sólo tecnológica, también ante el actual escenario post Covid 19.

Directores de cinco importantes periódicos españoles, que se publican exclusivamente en la red, expresaron durante el desarrollo de un debato en el foro de Periodismo 2030, que más de la mitad de los lectores de prensa se informa exclusivamente a través de diarios digitales. Casi un 80% de estos lectores digitales, se conforma con el titular.

Los sitios de la Internet son cada vez más proclives a generar contenidos “Click Bait”, un neologismo que significa ciber anzuelo. Se trata de portales que divulgan información mayormente sensacionalista buscando generar interacción y ese efecto dominó para divulgar pautas publicitarias. El antídoto: más periodismo con base a la investigación, lo que sin duda incrementará los costos operativos de los medios de comunicación pero ganaría credibilidad y con ello proclive a la fortaleza financiera.

Las redacciones de los diversos medios de comunicación se debaten diariamente entre crear contenidos novedosos, que actualmente no es opcional sino obligante, que aporten piezas audiovisuales. Son las tendencias actuales que, sumadas a los valores de esa vieja escuela, potenciarían perfiles del profesional del periodismo cada vez más especializados o multitareas.

Es imperativo añadir contenidos curriculares en las casas de estudios superiores que se homologuen con las exigencias tecnológicas de modo que el periodista no sólo sea capaz de comprender el entorno con suficiencia, sino que desarrolle y afronte los retos asertivamente en las coberturas valiéndose de esa capacidad recursiva para utilizar todas las herramientas para el desarrollo de sus asignaciones.

El “Machine Learning”, ese aprendizaje automático que ayuda mucho más al periodista a producir en menor tiempo y simplificando procesos con tecnologías, es una experiencia enriquecedora para todas las partes pero que poco o nada se conoce en las aulas de formación universitarias.

Los ajustes en las asignaturas de las universidades para preparar a los periodistas de esta década debieron ocurrir hace 10 años al menos. Ahora deberíamos estar capacitando al periodista que estaré en ejercicio en dos años en medio de la era post Covid 19.

Y, en un quinquenio, egresando a los futuros docentes de la escuela de periodismo.

Un profesional de carta cabal adopta la autocrítica como una de sus fortalezas con el propósito de lograr capacidades de mejora siendo parte de esa modificación de procesos para optimizar la calidad de los contenidos que ofrece a la audiencia ya sea en tiempo real o preparados para un espacio informativo en particular. Es decir, entre menos terceriza sus funciones mayor empoderamiento de su área.

El periodismo digital ha cambiado los paradigmas informativos para todas las partes. Por una parte, está la balanza del poder que, aunado a políticas de portales abiertos, brinda la posibilidad de acceder a información valiosa o potencial para el desarrollo de investigaciones. El buen periodismo tendrá la capacidad de entregar noticias veracidad y contraste de la información que redundará en ese fortalecimiento de la democracia.

La pregunta individual y ¿por qué no colectiva para gremios y empresas de medio de comunicación ¿hasta dónde somos capaces de reinventarnos en el entorno de la profesión con estos escenarios actuales y cuánto estamos dispuesto a dar ese golpe de timón para defender ese ideal del periodismo de calidad y con ética?

Este 13 de noviembre los debates seguramente girarán en: el futuro de la prensa sin papel se rinde ante el periodismo digital y la innovación de las redes sociales; la hipertelevisión y radio a la caza de esa audiencia de nativos digitales; el pluralismo y la multiculturalidad que cada vez reclaman sus legítimos espacios y, en medio de todo lo anterior, la sagrada libertad de prensa.

Comunicadora Social y Docente de Estudios Superiores